Radio Albayzín

sábado, 27 de febrero de 2016

Primeros pasos como DJ


Primeros pasos como DJ


Eligiendo equipo

¿Has elegido vinil:o puro y duro? Valiente elección
Elegir el vinilo como formato para empezar a pinchar es una elección muy valiente y que te permitirá aprender mucho, pero ojo, la curva de aprendizaje es un poco escarpada y pasa algún tiempo hasta que consigues resultados satisfactorios –no debes desanimarte por el camino–. Para saber si estás seguro de tu elección, sopesemos los pros y contras de elegir el vinilo como tu camino de inicio.
Pros:
  • Adquirirás una gran capacidad para seleccionar música. Si pinchas con vinilo tendrás que comprar tus vinilos, y cada tema que elijas supondrá un desembolso de dinero, así que aprenderás a elegir bien.
  • Adquirirás una gran capacidad de análisis musical. Para escuchar un vinilo sólo debes encender un plato, el sistema de amplificación y poner el disco. No hay formas de onda que te ayuden, ni luces indicadoras de cuando se acaba la canción, debes conocerte la canción bien para poder usarla, y para ello la tendrás que esuchar con mucha atención muchas veces.
  • Tu técnica será muy depurada. Hacer sesiones enteras a base únicamente de vinilo con pocos errores de técnica requiere mucha práctica, tendrás que aprender mucho, pero lo aprendido será muy útil. Al aprender sin ayudas digitales, también adquirirás una técnica que te será realmente útil cuando pinches con equipamiento que conozcas poco o que no hayas usado nunca, puesto que con las funciones más básicas podrás salir adelante.
Contras:
  • Te va a salir caro. Aunque la compra del equipamiento para pinchar con vinilo pueda ser equivalente al de un sistema digital, el ir haciéndote una buena colección musical termina saliendo algo caro. Hoy en día los singles y EPs en vinilo rondan los 8-12€, mientras que los álbumes rondan los 16-30€. Si son ediciones limitadas o de tirada corta, debes decidir rápido si lo compras porque puedes perder la oportunidad para siempre de tener un disco. Mucha gente sobrevive con el mercado de segunda mano, pero hasta ese mercado sale más caro que el digital.
  • El vinilo pesa –y mucho–, personalmente considero un coñazo transportarlo hasta clubes, con el añadido de que cuando llegas al club quizá no tenga una cabina apropiada para pinchar con vinilo –excesivo feedback y vibraciones– ni unos platos en condiciones –en mal estado o mal calibrados–.
  • Lleva cierto tiempo tener resultados que merezca la pena enseñar. Mientras que con un sistema digital cargas dos canciones que has comprado online hace 10 minutos, pulsas cuatro botones y ya las tienes sonando a la vez acompasadas, pinchando con vinilo la cosa es bastante más larga. Ni tienes la música inmediatamente, ni vas a adquirir inmediatamente la habilidad hacerlas sonar acompasadas en el momento adecuado. Tardarás algo de tiempo antes de poder decir a tus amigos que “eres DJ”.
Respecto a qué platos comprar, publicamos hace poco un extenso artículo centrado precisamente en los platos que actualmente pueblan el mercado de primera y segunda mano, sus similitudes, diferencias, etc. Puedes leer el artículo aquí, pero si quieres una opinión rápida y resumida sobre qué platos comprar siendo un DJ novato, te lo digo en dos párrafos:
  • Si vas a comprar algo nuevo, adquiere los mejores Súper-OEM que te puedas permitir. Mi preferencia personal son los Reloop RP-7000 y los Pioneer PLX, si no te alcanza para ninguno de estos dos trata de adquirir el Synq XTRM-1.
  • Si vas al mercado de segunda mano para tratar de conseguir unos Technics, hazlo sólo si puedes probarlos en persona y si en la compra puede ayudarte algún DJ experimentado que sepa diferenciar un Technics en condiciones: pitch bien calibrado, motor con fuerza consistente, todos los botones funcionan correctamente, cojinetes del brazo sin defectos, mecanismo anti-skate en orden…
Tendrás que adquirir unas cápsulas y agujas para tus platos. Si eres novato no te aconsejo de primeras emplear un sistema de dos piezas –portacápsulas + cápsula– porque tendrás que aprender a atornillar y cablear la cápsula al portacápsulas, además de quizá tener que añadir peso adicional a la cápsula… es más práctico que empieces por un sistema de una pieza “para todos los públicos”, te recomiendo que directamente adquieras un paquete de dos cápsulas y agujas Ortofon Concorde, concretamente las Ortofon Concorde Pro, de color gris metálico. Más adelante si te enamoras de verdad del vinilo puedes probar a experimentar con otras cosas, pero empieza por algo directo que te permita conectar las cápsulas, ajustar el contrapeso del brazo y ponerte a pinchar.
Respecto a la elección de un mixer adecuado a la opción de pinchar con vinilo puro y duro podemos tener en cuenta varias consideraciones; la primera sería que durante bastante tiempo te bastará con un mixer de dos canales, como suelen ser más baratos que los de cuatro, al menos procura que sea un buen mixer. Algunas cosas a tener en cuenta a la hora de comprar un mixer, aunque sea un mixer sencillo:
  • Que disponga de filtros, dan mucho juego a la hora de mezclar.
  • Que o bien tenga efectos o que dispongade las conexiones adecuadas para conectar una unidad externa.
  • Salidas balanceadas.
  • Vúmetros independientes para canales y master.
  • La EQ tipo isolator siempre es preferible.
Ahora no es que haya una extensa variedad de mixers interesantes de dos canales, así que por el momento mis recomendaciones serían:
  • Allen & Heath Xone:23 : dos canales, totalmente analógico, con el clásico filtro de A&H y además posibilidad de conectar una unidad de FX externa. Compatible con Innofader. De los tres mixers que recomiendo este es el único que no cumple con la recomendación de vúmetros independientes para master y canales.
  • Pioneer DJ DJM-350: algo antiguo ya pero solvente, totalmente digital, dispone de efectos y función de grabación de tus sesiones. Atento porque Pioneer puede retirar este modelo en cualquier momento y lanzar uno que lo reemplace con mejoras, especialmente en el tema de efectos.
  • Reloop RMX-22i: la opción más barata de las tres, también digital, con función de filtro y tres efectos. Compatible con Innofader.

Si tomas el camino digital: lo más extendido y manejable hoy en día.

Pinchar con medios digitales es lo más común actualmente. La mayor parte de los DJs pinchar música digitalizada en archivos informáticos, unas veces empleando un ordenador conectado a un controlador externo o a un interfaz de audio y un mixer, o directamente empleando los reproductores digitales actuales, que tienen la capacidad de cargar estos archivos cuando están en dispositivos de almacenamiento externo que se conectan por USB –pendrives, discos duros–. ¿Estás totalmente seguro de que quieres pinchar en digital? Aquí te dejo algunos pros y contras por si todavía no lo tienes claro:
Pros:
  • El formato digital te permite tener la música que necesites casi en cualquier momento: puedes comprarla online y descargarla, tenerla almacenada en la nube, hay algunos servicios de streaming que ya son compatibles con software para pinchar…
  • Dependiendo de si tienes aspiraciones profesionales o simplemente quieres pasar el rato, puedes decidir si gastas más o menos en la música comprando en mayor o menor calidad: para pinchar en el cumpleaños de tu primo en su chalé te sirven unos MP3 de calidad media, si aspiras a que te llamen para pinchar en un festival o una sala grande mejor lleva la música en WAV.
  • Los principiantes que pinchan con medios digitales pueden saciar su hambre de ver resultados: empleando ayudas automáticas –sync, autogain, etc– la misma tarde que empieces ya parecerá que eres DJ. Ojo, sólo lo parecerá.
  • Hacer experimentos con música digital es más rápido: descubrir qué canción queda bien con cual, aprovechar sólo un fragmento de una canción y tenerlo sonando en loop junto a otra, hacer mashups en directo… Incluso puedes hacer los experimentos y pruebas con un móvil o un tablet mientras vas en el metro o estás de picnic.
Contras:
  • Deberás tener siempre varios backups de tu música, porque un fallo en un disco duro puede suponer decir adiós a mucho dinero invertido en música.
  • Hay que imponerse también algún tipo de rutina a la hora de ordenar y clasificar la música, es muy fácil si no se tiene esta rutina acabar en poco tiempo con muchas carpetas llenas de archivos musicales sin ton ni son.
  • Dada la brutal cantidad de música que se edita ahora en medios exclusivamente digitales, encontrar música de calidad es algo realmente tedioso en ocasiones. Hay que pasar mucho tiempo escuchando mucha música para encontrar cosas que merezcan la pena.
Veamos ahora las diferentes alternativas disponibles para pinchar digitalmente y las posibilidades en cuanto a equipamiento:
Ordenador + Software + Controlador
Mucha gente decide pinchar empleando un ordenador porque en muchas ocasiones pueden utilizar el que ya tienen para esta tarea y además muchas veces prueban a obtener el software pirateado. Todo esto se realiza con la finalidad de ahorrar, y muchas veces termina generando una gran pérdida de tiempo, unas veces porque el ordenador es inadecuado, y otras porque el software pirateado causa problemas. Así que obviamente mi primera recomendación es adquirir un buen ordenador y disponer de una licencia original para el software que vamos a usar, ya sea porque la compramos o porque viene incluida con el hardware controlador que compremos. El software original además nos proporcionará soporte técnico oficial, actualizaciones para seguir funcionando con nuevo hardware y sistemas operativos. Respecto al ordenador, no me andaré con rodeos: a todo aquel que tenga aspiraciones profesionales futuras le aconsejo que adquiera un Macbook Pro –cuidado con los Macbook Air, por el momento usan procesadores de bajo consumo y a veces se ahogan–. Bajo mi punto de vista y experiencia personal, los ordenadores con Windows son demasiado proclives a causar problemas a pesar de cumplir con los requisitos técnicos de los desarrolladores de software; tendría que extenderme mucho para explicar los problemas que pueden dar con virus, malware y adware, drivers mal programados o que se pelean con otros drivers, hardware que hay que deshabilitar para que no interfiera…
Puede llegar a tenerse todo bajo control y disponer de un ordenador con Windows eficiente para pinchar y que resulte algo más barato que un Mac, pero las experiencias que he tenido “optimizando” PCs para que sirvan para pinchar me han hecho llegar a la conclusión personal de que merece la pena pagar un poco más por un Mac y ahorrarme todo ese tiempo, además de obtener un rendimiento y una experiencia de usuario que me satisface más. En cuanto a especificaciones concretas, elijas el sistema que elijas que no tenga menos que unprocesador i5 y 4gb de RAM. A partir de ahí cualquier extra que puedas añadir será perfecto: 8gb de RAM, procesador i7, disco duro SSD. Evita procesadores AMD, hay programas –como Serato DJ– y controladores que tienen problemas con los procesadores de esa marca. Veamos ahora las alternativas de software más populares y recomendables:
Traktor Pro/Scratch:
Uno de los programas con más solera en el mercado –15 años– y con una enorme comunidad de usuarios tanto profesionales como aficionados. El desarrollador, Native Instruments, tiene además una completa gama de hardware propio que complementa el software y que al estar específicamente diseñado para el mismo, se puede emplear prácticamente con solo conectarlo. Dado que es un programa bastante “abierto”, puede emplearse con interfaces de audio y controladores MIDI de otros fabricantes. Los controladores de N.I. para Traktor aunque pueden enviar MIDI también, emplean un protocolo propio llamado NHL para comunicarse con Traktor que ofrece mejor resolución que el MIDI.
Serato DJ:
Aunque comenzó siendo un programa exclusivamente diseñado para el uso de Timecode bajo el nombre Scratch Live y únicamente podía emplearse con hardware de Rane, actualmente Serato DJ se ha vuelto muchísimo más abierto y además de compartir gran parte de sus funciones con Traktor –a pesar de que ambos tienen funciones exclusivas– es compatible con hardware de control e interfaces de diversos fabricantes. Una de sus desventajas es que el programa no funciona si algún hardware oficial certificado para ser usado con el programa –es una lista cerrada que se va ampliando según fabricantes llegan a acuerdos con Serato– no está conectado. Esto es algo que Serato ha mantenido desde el lanzamiento de la primera encarnación del software y que no parecen querer cambiar. Su sistema de control por timecode o DVS es el favorito de muchos aficionados y profesionales del turntablism, que lo consideran más preciso, fiable y con un sonido más natural. A diferencia de Traktor, el programa tiene una versión “base” que se puede expandir comprando paquetes adicionales, como efectos, mejor algoritmo de timestretch, control por DVS, control de vídeo…
Rekordbox
Pioneer introdujo Rekordbox hace unos años como software de gestión musical para sus reproductores externos. Hace unos meses decidieron expandir las competencias del programa y convertirlo en un software completo para pinchar que aglutinara las funciones disponibles tanto en sus reproductores como en sus mixers o unidades de efectos. El programa ha salido al mercado siendo compatible con la mayoría de controladores y reproductores de Pioneer, permite el uso de cualquier interfaz de audio y recientemente se ha abierto a que los usuarios puedan emplear cualquier controlador MIDI de su elección, aunque por el momento no todas las funciones del programa son mapeables, como las relacionadas con los jogwheels. Falta también que Pioneer DJ ponga a la venta los paquetes de expansión de DVS, efectos y vídeo –llegarán dentro de muy poco–, con lo que el programa no está “completo” al 100%; con todo, dado el peso de Pioneer DJ en la industria del equipamiento es bastante seguro que el programa tenga mucha relevancia en el sector los próximos años.
Virtual DJ
Otro de los programas con bastante solera en el mercado, desarrollado por la empresa francesa Atomix. Su popularidad inicial se basó en lo enormemente pirateado que fue este programa más que en sus funciones o rendimiento. Al llegar a la versión 7 alcanzó una calidad aceptable,  aunque se quedó atascado en dicha versión y tuvieron que pasar varios años –e incluso adquirir una pequeña empresa de desarrollo– para sacar una versión 8 que hasta hace no mucho no se consideraba estable, con lo que Atomix seguía ofreciendo la versión 7. Todo este proceso le hizo perder bastante mercado. Virtual DJ es un software que genera opiniones bastante polarizadas, a pesar de llevar muchos años en la industria, mucha gente se sigue quejando de su interfaz, de la calidad de su ecualización y de sus efectos, aunque otros alaban que pueda pincharse con vídeo o que sea muy estable. Es uno de los más caros.
Hay más software interesante, como Cross, Djay Pro, o Flow 8, pero actualmente su penetración en el mercado es muy débil y no encontrarás una gran comunidad de usuarios en los que apoyarte ni tampoco una gran compatibilidad de serie con mucho hardware de control, a pesar de que puedes en todos mapear libremente tus controladores. Tanto Cross como Djay Pro tienen algo bueno, y es que disponen de versiones para tablet y móvil, por si quieres hacer pruebas de lo que pinchas “en movilidad”. Para los amantes de los dispositivos portátiles, DJ Player es otro software muy interesante y completo.

Respecto a los controladores

En primer lugar debes distinguir entre dos tipos de controladores: modulares o accesorios, e integrales. Los primeros sirven para tomar el control de sólo algunas funciones del programa, y en algunos casos puedes encontrar controladores modulares del mismo fabricante que combinados entre sí pueden emplearse para tomar el control de todo el programa. Los controladores integrales sirven para con un sólo aparato controlar todo el software, y adicionalmente algunos de estos dispositivos pueden ser usados como mixers autónomos e incluso algunos modelos de gama alta incorporan filtros y efectos.
Mi consejo personal para principiantes interesados en controladores, es que adquieran un controlador integral, a ser posible uno que incluya una licencia completa del software que más les pueda interesar emplear o al menos que de opción a comprar la licencia completa por una fracción. Respecto a precios, descartaría controladores integrales baratos de 2 canales que se mueven alrededor de los 250€, y directamente miraría cosas a partir de unos 450€, y obviamente cuanto más puedas pagar mejor. Los motivos son simples:
  • Los controladores más baratos no suelen incluir licencias de las versiones completas del software para el que han sido diseñados.
  • Los controladores de mayor coste suelen perder menos valor a la hora de comerciar con ellos en mercados de segunda mano. Cuando un producto es de calidad su depreciación es menor a lo largo del tiempo.
  • Los controladores baratos suelen fabricarse con componentes de peor calidad, resisten peor el paso del tiempo, los viajes, golpes, intemperie… y a veces la reparación te puede llegar a costar casi como medio controlador.
  • Es muy probable que cuando domines un controlador barato quieras que tenga funciones que no tiene y que sólo están en ese controlador algo más caro que no compraste al principio. Tendrás que vender el barato, perder dinero con ello, y comprar el caro que podrías haber comprado desde el principio.
Algunas recomendaciones de controladores integrales bastante solventes:
  • Reloop Terminal Mix 8: uno de los mejores controladores para Serato DJ que he probado e incluye la licencia completa. Cuatro canales, pads, controles con buen tacto, construcción en materiales sólidos… quizá su único defecto es que le hubieran venido bien más vúmetros.
  • Numark NV: otro de los mejores controladores para Serato DJ. Los jogwheels ofrecen una respuesta excelente a pesar de su aspecto plasticoso y las pantallas son un complemento perfecto. Las funciones táctiles pueden parecer inútiles al principio pero se les puede sacar buen partido. A pesar de ser de 4 canales mantiene un tamaño y peso adecuado para transportarlo fácilmente.
  • Kontrol S4MK2: actualmente se puede conseguir a muy buen precio este controlador de 4 canales para Traktor Pro –con su licencia completa– y dispone de unos controles con disposición clásica, sus jogwheels aunque pequeños funcionan bien y tiene un tamaño adecuado para transportarse. Aunque no es precisamente una novedad en el mercado es una manera bastante buena de iniciarse en Traktor Pro, y puedes usarlo incluso con un iPad y Traktor DJ. Si tienes algo más de dinero y te va la experimentación, quizá pueda interesarte el Kontrol S5, que aunque no cuenta con jogwheels dispone de pantallas y controles para trabajar con stems y remix sets, aunque si estás empezando puede que comenzar por formas tan creativas de pinchar te aturulle un poco.
  • Denon MC4000: Una construcción magnífica en acero y un sobrio aspecto que lo distancia de la estética “tabla de snowboard” de otras marcas. Los controles están distribuidos de manera espaciosa  y tienen un tacto que transmite gran durabilidad; sus conversores de 24 bits y 48khz proporcionan un sonido excelente a través de las salidas balanceadas que incorpora el aparato. Su único defecto es que para sacarle todo el partido en Serato DJ debes pagar la licencia completa y añadir unos 50€ al precio final –gracias a un descuento que proporciona el controlador–, con lo que se convierte en uno de los controladores de dos canales más caros del mercado, pero ojo, probablemente sea también el mejor controlador de dos canales. Denon también proporciona mapeos para usarlo con Traktor y Virtual DJ.

Mixer y reproductores digitales

Otra de las opciones para pinchar digitalmente es obviar el ordenador y emplear un equipo totalmente autónomo compuesto por un par de reproductores y un mixer o mesa de mezclas –suelo escribir mixer porque es más corto–. Tradicionalmente los reproductores servían únicamente para escuchar CD’s de audio, pero posteriormente pasaron a poder reproducir archivos MP3 almacenados en CD-R –algunos también en DVD-R– y desde hace unos años incorporan un puerto USB al que conectar unidades de almacenamiento externo que contengan archivos musicales en diversos formatos con y sin compresión: MP3, M4A, WAV, AIFF, y muy recientemente ya han aparecido reproductores capaces de manejar FLAC y ALAC. Esta capacidad para reproducir música desde unidades de almacenamiento ha desplazado en gran medida el uso del CD como soporte de almacenamiento, y ya hay en el mercado unos cuantos reproductores de diferentes gamas que no incluyen lector de CDs y exclusivamente reproducen archivos desde la unidad USB de almacenamiento.
Ha sido muy frecuente que los reproductores sean conocidos entre los DJs como “CDJs”, dado que los diversos modelos de reproductores comercializados por Pioneer se designan por las letras CDJ seguidas de un número identificativo; los modelos que Pioneer ahora comercializa sin lector de CD se designan con las letras XDJ. Actualmente Pioneer es también la marca más popular entre DJs a la hora de elegir un reproductor dado que han fabricado modelos que además de ser bastante fiables, han incorporado alguna singularidad técnica –no siempre– y han jugado además muy bien sus cartas en cuestiones de marketing, lo que les ha servido para ser la marca más extendida en este terreno. A pesar de ello no es la única marca que fabrica reproductores, otros fabricantes como Denon o Vestax han realizado dispositivos que ofrecen resultados muy buenos, y en los últimos años otras marcas como Reloop, Numark o Stanton han hecho reproductores económicos basados en modelos OEM.
¿Debo usar CDs o mejor paso de ellos y tengo siempre mi música en pendrives? Lo cómodo y lógico hoy en día es transportar tu música en pendrives, y si en casa y en tu trabajo vas a tener de manera continuada reproductores de la marca Pioneer, que dicha música esté preparada con Rekordbox. Pero no viene mal tener copias de la música en CDs; no es tan raro ir a pinchar a un sitio y que te encuentres que los reproductores que te esperan no tienen puerto USB, ya sea porque quien informó de las condiciones de la sala no tenía ni idea de lo que hay montado o porque quizá alguno de los reproductores del lugar se estropeó y tuvo que ser sustituido por otro sin puerto USB. Saca del maletero del coche una carpeta con CDs y no sólo salvarás la situación, quedarás como un auténtico profesional. Así que ya sabes, no desprecies totalmente todavía los CDs.
¿Qué reproductores me compro? Debo decir que para un equipo destinado a estar en una casa no es estrictamente necesario adquirir el más caro equipamiento disponible en el mercado, algo que mucha gente casi considera obligatorio. Hay equipamiento que perfectamente podríamos calificar como de “gama media” y que resulta muy solvente. Veamos algunas opciones dependiendo del presupuesto:
  • Pioneer DJ XDJ-700: creo que actualmente son la mejor opción para casa desde la marca Pioneer, emplean una pantalla táctil que da acceso a prácticamente las mismas funciones que los XDJ-1000 e incluso a muchas de las del CDJ2000NXS2. La música se prepara igualmente con Rekordbox y la música que prepares para estos reproductores te la podrás llevar también a una discoteca donde tengan un modelo superior y funcionará igualmente. No reproduce CD, y su jogwheel es pequeño, pero son una de las formas más económicas de entrada al “universo Rekordbox” que es el modelo que Pioneer DJ pretende estandarizar.
  • Reloop RMP-4: Reloop siempre ha trabajado con reproductores OEM, aunque los modelos que ha lanzado los últimos años no están nada mal en cuanto a funciones: lee música desde pendrives y CDs, 8 hotcues y 8 hotloops, loops automáticos, efectos, sirve como controlador MIDI, modo SLIP… entre sus defectos está que no ofrece una visualización de la forma de onda, algo en lo que Pioneer va años por delante, pero por lo menos es mucho más barato. La gente desconfía en ocasiones de los productos OEM, pero lo cierto es que para un uso doméstico y dando un trato adecuado –los botones funcionan igual aunque los pulses con menos fuerza– este tipo de reproductores suelen durar.
  • Numark NDX-500: es la opción low-cost que recomiendo a mucha gente. Es un reproductor bastante básico pero bien construido y muy funcional capaz de leer música de CDs y pendrives, así como también servir de controlador MIDI –con certificación para Serato–. Tiene una resolución de pitch excelente y un jogwheel con una respuesta bastante adecuada. Es algo flojo en cuanto a sus funciones para loops y hotcues, y marca los CUEs automáticamente al hacer pausa –algo un poco fuera de lo normal–, pero por el precio de este dispositivo no se puede pedir nada más.
¿Algún mixer en especial? Cualquiera de los mixers que hemos recomendado para pinchar con vinilo puede ser adecuado para pinchar con reproductores.

Artículo publicado en www.hispasonic.com   por Teo Tormo.

jueves, 11 de febrero de 2016

10 consejos para usar mejor la cámara de nuestro móvil

10 consejos para usar mejor la cámara de nuestro móvil

El valor de una fotografía no se mide por la herramienta que utilicemos sino por el mensaje que transmitamos. Dicho de otro modo, los fotógrafos comunican sentimientos e imágenes, no venden cámaras (que para eso ya están las marcas de turno). En este ecosistema el smartphone ha llegado para quedarse como una herramienta más, no para quitarle el puesto al resto. No es la cámara perfecta, pero captura imágenes, y ese es el fin de todo fotógrafo. Rodrigo Rivas acaba de publicar "La fotografía móvil" (Anaya Photo Club), un libro dirigido a quienes buscan sacarle el máximo provecho fotográfico a su smartphone. Estos son los consejos que nos da para ello.
1
Conoce lo que tienes en las manos
Todo el mundo tiende a opinar sobre todo. Las cámaras de los smartphones no se libran de ello, y la pobre calidad que siempre se les achaca suele venir precedida de un mal uso o un pobre conocimiento de la herramienta. Es cierto que las cámaras de los móviles tienen limitaciones, pero también tienen sus virtudes. Además, hay ciertos conceptos que pasan inadvertidos cuando disparamos con ellos, muy al contrario de lo que sucede con una cámara al uso. Así, hay que saber qué cobertura tiene nuestro objetivo, el valor de ISO en el que empieza a flaquear, el enfoque… Es un consejo muy genérico, sí, pero también muy útil.
2
Sujétalo correctamente
Foto: Rodrigo Rivas
En muchísimas de las clases que imparto, cuando pido a la gente que sujete el móvil para sacar fotos me doy cuenta de que la mayoría no se percata de lo que está haciendo ni es consciente de por qué lo hace. Coger el móvil con las yemas de los dedos y no prestar atención al movimiento que podemos hacer al tocar la pantalla (la trepidación, por ejemplo) son factores que pueden hacer perder calidad a la toma.
Si nos esforzamos a la hora de sujetar bien la cámara, ¿por qué no lo hacemos igual con el smartphone? De ahí que resulte esencial saber coger bien el móvil, usar carcasas o fundas para facilitar el agarre o buscar una buena dinámica de disparo. La nitidez y el incremento de calidad en la toma se notan si nos ponemos manos a la obra con estos pequeños detalles.
3
Presta atención a la composición
Foto: Rodrigo Rivas
Si hay un elemento que hará que una fotografía funcione o nos cuente algo, ese es sin duda la composición. En fotografía con smartphone hay que seguir teniendo presentes todas y cada una de las posibles normas de composición y las situaciones en las que debemos usarlas correctamente. De hecho cada vez prestamos menos atención a estos puntos cuando hacemos fotografías con el móvil, y lo cierto es que con reglas muy sencillas de composición como las de simplificación, de los tercios o de los pesos visuales -entre otras- podemos conseguir que nuestras fotografías presenten un aspecto muy diferente al de una simple foto de registro.
El uso de las líneas a modo de guías que aparecen en pantalla es una buena forma de entender la composición y ayudarnos a comenzar a dominarla.
4
Cambia el punto de vista
Foto: Rodrigo Rivas
El cambio de perspectiva con un smartphone en las manos es esencial. Cuando fotografían con uno, la gente tiende a disparar a la altura de nuestros ojos. Esto hace que las imágenes parezcan de primeras menos llamativas y carezcan de una tercera dimensión debido a la gran profundidad de campo que ofrecen los móviles, que tienen un sensor muy pequeño y usan objetivos angulares.
Al bajar o subir el punto de vista conseguiremos crear puntos de fuga y un peso visual en objetos cercanos y lejanos que nos ayudarán a dar forma a esa tercera dimensión que no podemos obtener de forma sencilla. Tomaremos fotografías menos comunes, y con muchos condicionamientos con los que asociar la narrativa a la técnica.
5
El uso de accesorios
Foto: Rodrigo Rivas
Aunque muchos no les dan la importancia que merecen, la fotografía con smartphone cuenta con un universo de accesorios que nos permiten mejorar enormemente cierto tipo de tomas, tanto en la parte creativa como en la de calidad de imagen.
El uso de trípodes -como los Gorillapods- nos da la opción de obtener tomas con puntos de vista diferentes y fotografiar con velocidades de obturación lentas. Algo muy recomendable si tenemos en cuenta que los sensores son muy pequeños y en seguida cuando se sube el ISO se genera mucho ruido. Ejemplos como las estelas de luz (light trails) están entre las posibilidades más creativas del uso de los trípodes. También las lentes de conversión, las carcasas subacuáticas o los disparadores remotos pueden ayudarnos a conseguir fotos diferentes.
6
La compensación de la exposición, un gran aliado
Foto: Rodrigo Rivas
La compensación de la exposición es un recurso muy útil. Más aún cuando nuestra cámara –en este caso al del móvil- tiene un diafragma fijo. El hecho de poder afinar la exposición por medio de la compensación de la exposición es en este caso un plus.
Muchas apps ofrecen además la posibilidad de mostrarnos el histograma en directo, algo que nos ayudará más si cabe a distinguir entre una foto bien expuesta o una que nosotros simplemente veamos bien en nuestra pantalla. Debemos recordar que las pantallas nunca marcan una exposición correcta, ya que la variación de brillo influye mucho en nuestra forma de visualizar la escena. La pantalla es nuestro único visor, y por ello nos podemos ver engañados si no prestamos atención a herramientas como el histograma.
7
Elige bien el archivo de disparo
Foto: Rodrigo Rivas
Todos los smartphones disparan en JPEG, pero algunos también lo hacen en RAW e incluso en TIFF. Según qué fin vayan a tener nuestras tomas habrá que prestar atención al formato de archivo en el que disparemos.
Ya sabemos que el JPEG es un archivo comprimido –con las consecuencias que ello tiene en la calidad de imagen- pero que a cambio ocupa poco. Es el formato ideal para esas fotografías de nuestro día a día sin pretensiones de verse más que en redes sociales o pantallas. Sin embargo, si pretendemos imprimir esa foto, el JPEG puede que no sea lo más apropiado, sobre todo si editamos el archivo a posteriori.
Existen muchas aplicaciones que nos permiten elegir tanto el formato de archivo como el de imagen, incidiendo en ambos casos en la calidad final. Si disponemos de un sensor de 20 megapíxeles pero con un formato de 16:9, cuando realicemos una toma en formato 1:1 o cuadrada estaremos recortando píxeles. O lo que es lo mismo, rebajando esos 20 millones de puntos.
8
Presta atención a las apps
Foto: Rodrigo Rivas
Aunque las aplicaciones no son el primero de los puntos en los que hay que detenerse a la hora de sacar fotos con un smartphone (hay que desterrar ese mito), debemos saber manejarlas correctamente para llegar a tener un estilo propio o personal.
Las aplicaciones nos ayudan a conseguir, más que mejores resultados en nuestras fotos, a que nos diferenciemos del resto. Sobre todo en el caso de las de edición. Conocer la aplicación y sus posibilidades es esencial para obtener buenos resultados o aquellos resultados que mejor se adecuen a lo que buscamos. No toda aplicación se ajustará a nuestras necesidades del mismo modo que no existe una aplicación perfecta para todos.
Así que hay que buscar una app que aúne todo lo que necesitemos para evitarnos el tener que recurrir a otras. Mucho cuidado con comprar aplicaciones sin meditarlo antes: al final acabas con veinte que hacen cosas muy parecidas, dejándote un buen dinero por el camino.
9
Aprende a entender la luz
Foto: Rodrigo Rivas
La luz en fotografía -como indica la propia palabra- es un factor esencial. Nos ayuda a narrar y a contar una historia, pudiendo incluso convertirse en protagonista de toda una escena. Aprender a medir bien la luz, conocer su comportamiento y finalmente ser conscientes de las limitaciones que tendremos con nuestro smartphone nos ayudará a exprimirlo al 100%. Es cierto que tenemos entre manos una herramienta que se comporta peor que cualquier cámara réflex del mercado cuando la iluminación es insuficiente, pero la creatividad nos puede salvar si conocemos el comportamiento de la luz.
Debemos aprender a diferenciar los conceptos de alumbrar e Iluminar, que son muy parecidos pero guardan una enorme diferencia entre sí cuando pretendemos obtener imágenes con ciertas cualidades más narrativas.
El primero consiste en encender luces o iluminar sin ningún criterio narrativo, mientras que con el segundo se intenta lograr que la luz cuente una historia por sí sola, dando vida a la fotografía. Importante apreciación, pues muchos asocian mejor equipo con mejor iluminación, cuando este es un factor exógeno que hay que saber comprender y dominar independientemente de la cámara que se use.
10
Usa el tamaño a tu favor
Foto: Rodrigo Rivas
Disponer de una cámara pequeña que todo el mundo usa es clave para no espantar al personal desenfundando grandes artilugios fotográficos. El smartphone nos ayuda a acercarnos a muchas personas para fotografiarlas sin que se sientan invadidas ni asustadas. Todo el mundo tiene uno, y su uso no es estrictamente fotográfico. Esto ayuda a que la gente se haga más participe de la escena mientras evitamos mostrar nuestro lado de fotógrafos. Cuando pensemos en todo lo positivo que nos ofrece, será cuando comencemos a abrir la mente y sacarle más partido.
Rodrigo Rivas es fotógrafo free lance y técnico digital. En 2011 incorporó la fotografía móvil a su trabajo profesional. Su dedicación a la docencia le ha llevado a compartir sus conocimientos sobre la actualidad de la tecnología móvil en medios de comunicación, workshops, seminarios, conferencias y exposiciones, tanto en España como en Estados Unidos.

Lorca desde las entrañas. Entrevista a Miguel Amoedo, Goya a la mejor dirección de Fotografía.


Lorca desde las entrañas. Entrevista a Miguel Amoedo, Goya a la mejor dirección de Fotografía.

Publicamos la entrevista íntegra al DoP Migue Amoedo para celebrar su Premio Goya
Miguel Ángel Amoedo ganó el pasado sábado el Premio Goya en la 30 edición de la celebración de los Premios de la Academia de Cine Español. 
Autor: Jorge Fernández-Mayoralas 
 De su ventana a la nuestra, Paula Ortiz se atreve con una adaptación de la obra más conocida del granadino Federico García Lorca. Tras debutar en el largometraje con De tu ventana a la mía, la directora vuelve a la obra Bodas de sangre escrita por Lorca en 1932 y que ya adaptara para la gran pantalla Carlos Saura en 1981. Migue Amoedo repite en La novia como director de fotografía y consigue madurar un estilo autoral, sensible y lúcido.
Miguel Ángel Amoedo lleva curtiéndose en la dirección de fotografía desde hace más de diez años. Cortometrajes, publicidad, televisión y largos han sido su escuela. Ha participado en películas de la talla de Kamikaze, La Habitación de Fermat o 10000 noches en ninguna parte. Desde este lado más autoral de la cinematografía comenzó hace tres años su andadura junto a la directora Paula Ortiz, primero en De tu ventana a la mía, por la que conseguiría el Premio a la mejor fotografía del Festival de Toulouse y la cinta que ahora nos ocupa y que se estrenó en cines de España en diciembre del 2015, La novia. 
Conocemos a Migue desde que las pasiones cinéfilas nos unieron en una noche de Donosti y luego en Madrid entre libros y cine. En la Cineteca de Madrid, Migue es otro habitual, y allí quedamos para realizar esta entrevista al actual responsable de la fotografía de la serie de televisión Vis a vis (Atresmedia).


ENTREVISTA  A MIGUE AMOEDO, DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA 
Es tu segundo trabajo junto a Paula Ortiz, tras realizar la dirección de fotografía para su opera prima,De tu ventana a la mía. ¿Qué crees que conseguiste con Paula para que te llegara este preciosista nuevo proyecto? ¿Por qué te decantas más por el cine de autor?
Paula es una persona muy especial para mí. Somos muy amigos, tenemos mucha confianza mutua y entendemos el cine de una forma muy similar. Es muy fácil colaborar con ella y las posibilidades que te da para plantear la película a nivel fotográfico son muy ‘suculentas’. Ella te obliga a ser creativo, a dar lo máximo de ti mismo. Los retos visuales que te propone a veces son muy grandes. Siempre te crea la necesidad de superarte y de enfrentarte a nuevos retos que ella conoce y a replanteártelo todo y buscar nuevas referencias. Me iba proponiendo temas, me iba contando cosas que se le iban ocurriendo y eso te permite asentar mucho más el guión, la película, el proyecto...
Para ser un buen director de fotografía tienes que hacer de todo. Pero a mí lo que me gusta es un cine más de autor, valiente. Creo que el compromiso en ese tipo de historia es mayor, la libertad creativa y el riesgo es mayor y el trabajo se luce mucho más, porque tienes muchos menos condicionantes. El cine de Paula Ortiz intenta incorporar muchos niveles de lectura. Es muy complejo e interesante.
Parece una película completamente cuidada y planificada por su resultado estético final. ¿Cuánto tiempo dispusiste para las distintas fases de producción? ¿Pudiste hacer pruebas en preproducción?¿En qué consistieron?

En preproducción siempre hago pruebas. Al final, hay muchas decisiones que si no pones primero la cámara y pruebas lo que después harás, no tienes una respuesta clara. Tú puedes teorizar sobre ciertas propuestas estéticas, pero al final lo importante es colocar la cámara; ver el vestuario; el maquillaje; hacer pruebas de fotogenia; ver cómo le funciona la luz a un actor,… y todo ese tipo de pruebas se realizaron. También había una parte experimental en la película, ciertas partes requerían algo un poco más especial. Había que inventarse imágenes a veces y eso también lo hicimos. Recuerdo que hice muchas pruebas con distorsiones de cristales; pruebas de obturación; cosas más raras como probar el HDR de la cámara para crear efectos de vibración de imágenes, etcétera. Hubo un proceso muy largo de experimentación y al final no usamos tanto dichos planos.

En la película, de hecho, hay una parte onírica, casi surrealista, que entronca con ese otro tono dramático, sensible y terrenal.
Al principio, la idea era que la película iba a tener una carga muy fuerte de este tipo de imágenes. Era puro cine experimental. Pero por falta de tiempo y de presupuesto se redujo el número de planos de este tipo, que acabaron formando parte del montaje final. En ese sentido, recuerdo una secuencia en la que se habla de una fragua de cristal en la que el padre de la novia es soplador de cristal. Era muy interesante el juego que podíamos hacer con los cristales. Nos pusimos en contacto con un señor que soplaba vidrio y que además trabajaba en la Universidad de Zaragoza. Nos estuvo haciendo unos cristales especiales donde introducía burbujas y probamos a hacer pasar la cámara a través de ellos. Nos poníamos delante de la lente y buscábamos efectos de distorsión o de dobles imágenes y la verdad es que conseguimos efectos muy curiosos.
Paula dice amar a Lorca desde que leyó por primera vez Bodas de sangre con 14 años: “Es una lucha entre la ley y el deseo, el dolor, la pasión, la naturaleza y la memoria. (extraído del dossier de prensa). ¿Cómo enfrentaste el universo tan rico de Lorca con la mirada sensible de Paula desde un punto de vista fotográfico?
El gran reto de esta película era adaptar a Lorca de una manera honesta y estar a la altura de él. Encontrar una posición de sumo respeto a su figura y a su valentía. Teníamos que conseguir una traducción de la voz poética del autor a unos tiempos modernos y previamente entender todo el imaginario lorquiano (la simbología de los colores o de los caballos que nosotros también utilizamos enLa novia) para luego adaptarlo a un entorno como el cine en el que hay otros factores como el comercial. Al final, con Paula ocurre siempre lo mismo: caminas sobre una cuerda muy fina. Te sientes un funambulista. Como no alcances el nivel que requiere el proyecto, la caída puede ser dolorosa. La exigencia era enorme y el riesgo era grandísimo. Al final necesitabas una actitud de “hiperresponsabilidad” con el proyecto y con muchas cosas más, para no caer en el ridículo, que podría haber sido muy sencillo.

Como esta película era una adaptación de Lorca, para mí había un elemento muy importante, que era su relación con el surrealismo. Lorca estuvo muy vinculado a los ismos, por su relación con Dalí y Buñuel. De hecho, Buñuel puso el nombre a Un perro andaluz en referencia a él.
Yo quería establecer ahí un vínculo con esa tradición, que es un camino perdido para el cine, porque en los principios del cine, este pudo haber sido muchas cosas, pero probablemente ha abandonado sus propiedades más experimentales. Se ha olvidado de trascender la realidad y los procesos mentales.
¿Te propuso la directora alguna referencia visual en esta fase de preproducción?
Normalmente, Paula no te da referencias visuales concretas. Pero ambos hemos hablado mucho junto a Javi García (operador de cámara, montador y coguionista de la película) de cine porque tenemos gustos comunes y en el fondo hablamos de que parece que cada nuevo proyecto en el que participamos estamos en realidad rodando la misma película. Por eso, trabajamos siempre sobre las mismas referencias. La gente ve una influencia en Paula del cine de Terrence Malick, al igual que en mi fotografía se puede observar una influencia de Néstor Almendros.
Hablamos de que La novia era una evolución de De tu ventana a la mía. De los hallazgos y de los errores. Yo le planteé que esta película tenía que ser mucho más áspera. La luz tenía que ser menos preciosista que en aquella. Más dramática. Había que enfatizar las emociones, los personajes y apoyar la dramaturgia. Pero al final, contra todo pronóstico, la gente habla sobre “una película bonita” y yo no quería hacer una película bonita. Quería todo lo contrario. Quería que la fotografía fuera implacable. Queríamos que ese concepto que tiene la gente sobre nuestro trabajo preciosista y barroco madurara a la vez que nuestro propio trabajo.
Para mí era una película ascética y tenía que tener una luz simple, franciscana y no ser demasiado compleja. Pero todo ello se va complicando por los retos atmosféricos que tiene la película. Hay una parte en la que atardece durante quince minutos de metraje. Es después de la boda, la pradera en la que están Leonardo y La Novia detrás de la torre. Después, comienza el viaje hacia la celebración y ahí ya está anocheciendo.  Eso te obliga a solventar unos riesgos técnicos complicados y con problemas a la hora de sacarlos adelante.
Esa secuencia se estuvo rodando con planos desde las 9 am a las 19 pm. Pretender que todo eso fuera atardecer era un reto para mí y la parte más complicada de la película.


Turquía y Aragón han sido las localizaciones escogidas para La Novia. Cuéntanos cómo fue este proceso de selección y por qué os decantasteis por unos paisajes tan característicos.  
Para Paula, los paisajes son un personaje más. Una parte fundamental de cómo ella construye las historias. Ella habla siempre de cronotropos: unidades espacio-temporales muy concretas y que ella necesita para crear los universos aislados en los que suceden sus historias. Es muy exigente a la hora de localizar y encontrar aquellos lugares en los que sus historias pueden tener lugar. El paisaje, por tanto, podría corresponder a cualquier parte de la cuenca mediterránea. Por eso Turquía, por ejemplo. Podría ocurrir en Túnez, en Grecia, en Marruecos... El mediterráneo tiene una larga tradición en pasiones, en la forma en la que se toma la vida. Eso es lo que a ella le interesaba, no enmarcar la historia en ningún lugar ni en ningún tiempo concreto. 
¿Por tanto, se pretende que la película sea completamente anacrónica?
Realmente, la película es totalmente anacrónica. Hay personajes que se desplazan en caballos; otros van en moto; hay luz eléctrica, pero también hay velas; hay un zoótropo. Esta historia es muy particular, porque a nivel temporal la película habla del eterno retorno. Es decir, un concepto nietzscheano de la historia. De hecho, tiene una estructura circular, y para Paula era muy importante no establecer ni encorsetar la historia a un lugar del mundo concreto. No quiso que fuera gitano ni hubiera flamenco, porque así ya había sido contado e interpretado. Para ella, Lorca es un autor muy universal que habla de pasiones muy esenciales y esa es su búsqueda continua. Yo tenía que traducir también eso a nivel de iluminación, esa mezcla de cosas. Los paisajes de la Capadocia para Paula también eran muy importantes, porque quería representar también la imagen y el sueño surrealista, la imagen lorquiana, que el universo, el entorno generado fuera el de un paisaje pregnante que tuviera un significado y que hablara también de esta historia. Su horquilla era todo el siglo pasado, y como estábamos en un entorno rural donde la película parece que no evoluciona, el resultado era muy interesante.
Siguiendo ese esquema, ¿por qué os decidisteis por la Red Epic? ¿Cuáles dirías que son las mayores virtudes y algunos de los defectos de esta cámara?
Desde el principio yo he sido un director de fotografía fiel y fanático de esta cámara. De tu ventana a la mía está rodada con Red One y creo que se consigue una fotografía interesante porque saca toda la latitud de la cámara y me sentí bastante seguro de ella. Por precio: puedes tener dos cuerpos de cámara de Epic por el precio de uno de Alexa. A nivel presupuestario también era más interesante. En el fondo para mí la Red One (o la Red Epic) es una cámara generacional. Ha significado, de hecho, que en países donde no se podía rodar, de repente se pudiera rodar. Y ha sido el gran ariete del cine digital. Ha democratizado los rodajes y ha permitido que todo el mundo pudiera rodar con una cámara con un precio muy asequible. Pero en lo que respecta a esta película, nos pasó una cosa que ha cambiado mi percepción sobre las Red.




¿Qué ocurrió durante el rodaje para que modificaras tu opinión sobre esta cámara?
Tuvimos que interrumpir el rodaje durante un mes para preparar las localizaciones y en algunos casos relocalizar la película. No pude contar con el mismo cuerpo de cámara Epic y pedí a la casa de alquiler que me lo reservara porque queríamos rodar con ese mismo cuerpo, pero esa cámara salió una semana antes a otro rodaje, donde tuvieron un problema y se quemó el procesador de la cámara. Entonces, por una solución de urgencia, tuvimos que recurrir a una Red Dragon y en un principio yo no estaba contento, porque la latitud era diferente y yo quería que toda la película tuviera una unidad muy grande. Esto supuso graves problemas a la hora del rodaje, porque tenía varias secuencias en las que faltaban planos por grabar y había que hacerlo con otro sensor y otra cámara con unas características diferentes. El problema se agravó cuando, al comprobar los planos grabados los primeros días de rodaje, empezamos a ver que existían problemas de ruido en la imagen, especialmente en tomas que se rodaron a alta velocidad. Normalmente te encuentras el ruido en bajas luces, en planos con poca luz. Pero en este caso lo extraño era que ocurría en exteriores día a plena luz en el desierto. En postproducción tuvimos que recurrir a un proceso de eliminación de ruido. A partir de entonces he dejado de trabajar con cámaras Red, porque me pareció que no eran conscientes de la responsabilidad que supone sacar cámaras que no están bien testadas.
¿Tenías claro con qué ópticas trabajar? ¿Cuáles fueron?
No soy fanático de ninguna óptica en particular. Yo creo que cada proyecto requiere sus lentes. Creo que hay que estar siempre abierto a probar cosas nuevas. En esta película, por la falta de distorsión que tienen sus angulares, por la luminosidad a la que te permite rodar con un diafragma 1:3, me gustan las Master Prime. También por su resolución, por cómo se pueden usar los angulares; se pueden hacer hasta primeros planos con angulares. En esta película se ha trabajado mucho con luz natural, hay secuencias que se han rodado abriendo al máximo el diafragma y en eso las Master prime te dan muy buenos resultados.
¿Qué sensibilidades, distancias focales y diafragmas utilizasteis para rodar La novia?
La película la expuse a 800 ASA, a veces a 1000-1250 ASA, dependiendo de si quería proteger un poco las altas luces. Suelo trabajar con una sensibilidad variable. En cuanto a distancias focales utilizamos mucho rango. Tanto a Javi (operador de cámara) como a Paula y a mí, nos gusta tener una gramática muy potente de ópticas. Yo creo que fue un rango completo. De hecho, también tuvimos un Zoom Optimo 24x290 para planos que hacíamos del paisaje, puntos de vista lejanos. En definitiva, hubo un poco de todo, no hubo unas focales concretas. En relación a los diafragmas, diafragmo en 2'8/4 normalmente. En situaciones especiales llego a abrir el diafragma a tope. Entiendo que el director de fotografía tiene que ser el primer foquista, porque la profundidad de campo la decide él y es su responsabilidad, por lo que intento ser bastante coherente con las aperturas de diafragma. Mientras más herramientas fílmicas tienes, más rica será la película.

La cámara muchas veces parece acompañar el sentimiento y el pesar de los protagonistas, en una relación muy directa. Nos has comentado que tu operador de cámara es Javi García. ¿Sueles operar la cámara o prefieres contar con un segundo operador? ¿Cómo fue este trabajo de cámara para La novia?
Por cuestiones casi corporativas prefiero no llevar la cámara, porque creo mucho en la figura del segundo operador, creo que es un colaborador fundamental y que en ciertos momentos te salva la vida. Son dos ojos más mirando y pueden adelantar trabajo con el director mientras yo me dedico un poco más a la iluminación. Lo que hago es trabajar con los que creo que son los mejores y tengo una confianza ciega en ellos. En este caso opera la cámara como ya he comentado Javi García Redondo y aparte en La novia es mucho más, porque es montador y coguionista de la adaptación. Para mí es como un hermano y me resulta muy fácil trabajar con él. En esta película, la cámara tenía que ser como un cristal. Toda la emoción tenía que atravesar la cámara y llegar al corazón de los espectadores. Hemos trabajado mucho cámara en mano para intentar hacer una cosa un poco más salvaje, orgánica, animal. Para estar cerca de los personajes, frente a sus ojos. Para mí, la luz más importante que existe es la luz de otro, el brillo en las pupilas cuando un actor se emociona y eso te hace empatizar con su sentimiento. Yo creo que ahí la cámara tiene que ser un cristal líquido y enfrentar esa mirada.
Hay un trabajo lumínico impresionante en esta cinta. Muchos exteriores luminosos y algún interior más oscuro que tiene que expresar el sentir de sus personajes. ¿Podrías contarme cuál fue el concepto general de iluminación en La novia, y qué aparatos y filtros has utilizado?
He intentado entender e interpretar la luz del universo lorquiano. Para mí, había una especie de mantra con respecto a este rodaje: En los exteriores día, demasiado calurosos, en el desierto no se puede estar. El “sol de escorpiones” que menciona Lorca. Eso eran los exteriores; yo quería trabajar un poquito en sobreexposición, para transmitir esa sensación de calor, de hostilidad. Esto reforzaba el sentimiento de los personajes y la dureza del entorno.
Como contrapunto a esos exteriores, los interiores buscan la sombra, la ocultación, la penumbra. Es algo también bastante andaluz. Yo quería trabajar los interiores en claroscuro para poder transmitir esta idea.

Casi toda la película está trabajada con HMI. Las noches se han hecho con HMI, no he huido de noches azuladas, me gustaban para esta película, les buscaba un azul plateado. De alguna manera, he intentado traducir las metáforas de Lorca en imágenes y traducir a nivel lumínico este universo. Me encanta trabajar con fuentes grandes; no llevo un paquete muy grande de iluminación. He realizado mucho trabajo de palios o con rellenos negativos. A veces, en vez de poner luz, la quitaba para crear los contrastes. Luego había momentos atmosféricos muy concretos que requerían una iluminación muy cuidada y estudiada como la de esos amaneceres calurosos que comienzan muy temprano. He intentado buscar momentos mágicos donde las cosas pasan, pero de una manera mucho más discreta. Por lo mismo, no he querido poner demasiada luz en los interiores con los personajes.
Siguiendo con las herramientas básicas que hayas utilizado para La novia: ¿mezclaste luz natural y artificial? ¿Utilizaste algún filtro para contrarrestar?
Básicamente todo el rato hubo esa mezcla de luz natural y artificial de la que hablas. El paquete de filtros que llevaba en esta película eran básicos. Trabajaba con CTB para las noches; con CTS para hacer efectos de fuegos y cosas así. Especialmente importante fue la parte del trabajo con fuegos. El fuego es una fuente de iluminación que te da un sentido arcaico; las sombras que provoca el fuego generan una cosmovisión similar al universo lorquiano. Hicimos un trabajo para intentar igualar fuentes artificiales con el fuego. Filtrábamos con medio de CTS, fuentes de tungsteno, que a su vez estaban reguladas o tenían efectos de flicker.

En relación a la anterior pregunta, ¿recuerdas alguna escena especialmente dificultosa a la hora de iluminar?
La escena del fuego fue muy difícil, por ejemplo. Por un lado, recuerdo especialmente dificultosas la secuencia encadenada, que tiene casi continuidad temporal; el atardecer tan largo a mitad de la película y que anticipa el sentimiento melancólico al que Lorca quería llevar a sus protagonistas y a los lectores y ahora espectadores. Especialmente en la parte final, mucho más dramático, por tanto, hubo un trabajo muy exhaustivo de control de luz en exteriores para hacer que todas las horas del día parecieran atardecer y para que el punto final de continuidad entre unas horas y otras se le diera en el etalonaje en postproducción.
La secuencia del patio, por ejemplo, ha supuesto un cambio en mi mentalidad a la hora de luminar: primero está la simulación del zootropo, donde se cogen de la mano y empiezan a bailar en el rosco alrededor de la hoguera. Paula me pedía un cambio de iluminación en esa secuencia, para dar la entrada al momento onírico donde la novia se encuentra con Leonardo y tienen ese momento de roce. Al principio no sabía cómo realizar ese cambio de luz en unos exteriores noche con unos efectos previos tan marcados de fuegos y sin estar en un plató. En este caso, estábamos en un patio real con una noche real. Tuve que hacer un salto cuántico y entrar en esa abstracción a la que quiere llevarnos la película. Me adentré en ese camino onírico para poder realizar ese cambio de luz que provocara ese quiebro que necesitábamos en el espectador. El fuego que los ilumina está generado con una fuente con un palio de 4x4 y una grúa. Le hice una luz base a todo ese patio, muy concentrada en los amantes. Esta secuencia fue difícil de diseñar y de concebir pero a la hora de rodar fue sencilla. Yo soy muy reacio a saltarme los raccords de continuidad en luz, pero el propio Lorca te animaba a cambiarla en dicha secuencia. A entrar en mundos poéticos y crear sensaciones.

En este sentido, y unido a los departamentos de arte y vestuario, es como parece haberse generado la paleta cromática de la película. Cuéntanos ese esquema y qué parte del trabajo colorimétrico dejaste para postproducción.
Digamos que todos somos uno en las películas de Paula. Todos los departamentos que tienen que poner algo técnico en el rodaje estamos en permanente conversación y discusión sobre los tonos elegidos y las formas. Tanto Vicky Quintana como Arantxa Esquerro (diseñadoras de Arte y Vestuario respectivamente) son muy sensibles a estos temas de las combinaciones cromáticas y siempre estamos haciendo pruebas, viendo muestras, haciendo fotos de cosas que nos gustan. Es una puesta en común y un trabajo continuo.
Por un lado, en los colores de Lorca está la tierra, el amarillento desértico, la aridez. Aragón es de esta forma también. Lorca muchas veces se refiere al amarillo, y es un color que relaciona con la amargura. Con sentimientos un poco agridulces. Colores muy concretos como el rojo, la secuencia de los cristales cuando el cristal se le clava; las manos sangran por ejemplo en la escena de los crímenes familiares. Las secuencias de colores o donde el color tienen una preponderancia especial están cuidadosamente elegidas y estudiadas siguiendo el imaginario lorquiano. Por ejemplo, el negro azabache de los caballos. En el final, el bosque, entra un poco el verde que es un momento en el que los amantes se escapan y se refugian en el bosque. El bosque sirve tanto de refugio como de muerte. Siempre hay una dualidad y una simbología en todo el metraje.
¿Cómo es tu sistema de trabajo hasta el etalonaje?
El trabajo de etalonaje no fue demasiado elaborado. De hecho, el trailer está hecho con los brutos de cámara, con los dailies. Yo trabajo mucho el color en cámara. Teníamos un DIT que nos hacía los dailies con el material diario, y yo lo que quería era que en postproducción se llegara a lo que yo había conseguido en los dailies. Sí que es verdad que voy buscando siempre en la propia combinación de las fuentes que uso, el contraste cromático, que la imagen no sea monótona. Para que el calor te parezca más calor, pones un frío. Para que el frío te parezca más frío pones una llama cálida. Que luego no te balancee la imagen y siempre tenga un punto de referencia con el que contrastarte. Me gusta mucho hacer penumbras u horas brujas, como el amanecer donde ellas cosen, los puntos de velas, que en realidad te refuerzan un ambiente frío. Yo trabajo el contraste cromático igual que el contraste lumínico y creo que eso ayuda a enriquecer cada plano y el proceso de lectura de los espectadores sobre la película.

¿Con qué escena o secuencia disfrutaste más a la hora de rodar?
Hay una secuencia que creo que es lo mejor que he rodado en mi vida. Es la de los caballos por la noche. Fue un momento mágico porque empezó a llover, en poco tiempo comenzó una tormenta de verano. Nosotros estábamos rodando unos establos que habíamos readaptado para hacer los interiores de la fiesta, cuando canta “La tarara” y aquello se empezó a inundar. En el momento de crisis donde producción hablaba con dirección para ver qué hacíamos y qué podíamos rodar y el equipo técnico estábamos parados esperando respuesta, cogí una cámara un poco en secreto con un ayudante y un auxiliar y me fui a un campo que había enfrente y que habíamos visto previamente. Había una valla y unos caballos dentro. Ya tenía intención de grabar ese caballo negro, pero cuando se puso a llover y con los relámpagos no lo pensé dos veces. Nos metimos por la valla y yo no veía, solamente veía cuando salía el rayo e iba con la cámara rodando y acercándome al caballo y escuchándole respirar. Fue muy emocionante rodar eso, lo hicimos con un angular (un 32) porque no me llevé la maleta de ópticas, por lo que me tuve que acercar muchísimo. Sí hubo algún plano donde pedí al auxiliar que encendiera una linterna, se fuera muy lejos y enfocara a los ojos del caballo, para que cuando le grabáramos, éstos le brillaran. Y hay otros grabados con obturador abierto para poder verlo mucho más.
Y por el contrario, ¿qué fue lo más complicado de rodar?
Además de la escena del atardecer continuo que mencionábamos antes, la secuencia en la que estallan los cristales, por el nivel de postproducción y la complejidad técnica que tenía la secuencia. Grabamos todo sin las explosiones en VFX, todos los fondos: con cristal, sin cristal, La Novia con chroma, sin chroma, con efecto luz de luna, con efecto de zoótropo, etc.
¿Dónde se realizó el etalonaje? ¿Cuáles fueron las directrices para realizar la corrección de color?
El etalonaje se hizo en Chromatics, una empresa berlinesa. Costó hacer entender a estos etalonadores que tenían un bagaje más alemán. Ellos buscaban una piel caucásica y yo quería una piel completamente mediterránea. Los primeros trabajos que se etalonaron tuve que corregirlos. Fue complicado, aunque yo quería algo muy simple, que se pareciera todo a los dailies simplemente.
Lo que nos cuentas es lo que todos podremos ver con La novia, pero seguro que tú del proyecto te has llevado mucho más. Cuéntanos cómo ha sido la experiencia.
Por un lado, ha sido la primera película en la que he trabajado con una coproducción internacional. Lo más importante es que he podido hacer evolucionar el lenguaje a medias que tengo con la que es una de las mejores directoras europeas, Paula Ortiz. Te obliga a superarte y es un desafío precioso. Y como director de fotografía es una película donde ya me siento maduro, con unas herramientas y un discurso propio.


Equipo Técnico
Dirección: Paula Ortiz
Guión: Javier García y Paula Ortiz (de la obra Bodas de sangre de Federico García Lorca)
Director de Fotografía: Migue Amoedo
Edición: Javier García Arredondo
Sonido Directo: Nacho Arenas
Montaje de sonido: César Molina
Diseño de sonido: Alfredo Díaz
Música: Shigeru Umebayashi
Montaje: Javier García Arredondo

Ficha técnica
Cámara: Red Epic / Dragon
Ópticas: Arri / Zeiss Master Prime y Angenieux Zoom Optimo 24x290
Relación de aspecto:  2.35

Artículo publicado en www.cameraman.es