Radio Albayzín

Mostrando entradas con la etiqueta giradiscos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta giradiscos. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de julio de 2015

Control por vinilo codificado de archivos digitales para DJ. El sistema DVS


Control por vinilo codificado de archivos digitales para DJ. El sistema DVS


Los sistemas de control mediante vinilos codificados (o sistemas DVS) han supuesto desde su llegada hace unos años, una revolución comercial, tecnológica y artística en el mundo de los discjockeys. Comercial porque estos sistemas representan una nueva categoría de producto que ha pasado en poco tiempo a formar parte del catálogo de cualquier tienda de equipamiento para DJs. Además permiten que los DJs pasen a comprar su música en formato digital pudiendo seguir usando sus platos para manipular esa música. Tecnológica porque son unos sistemas que para funcionar combinan el uso de un sistema analógico de reproducción que comenzaba a caer en desuso, el giradiscos o plato profesional, con un elemento digital de última tecnología cada vez más utilizado en las cabinas, el ordenador. Yartística ya que estos sistemas permiten a todo tipo de DJs -los de sesión y los turntablistas- pinchar con técnicas de vinilo cualquier canción o sonido aunque no haya sido editado en este formato (y sin tener que cargar con ellos de un lado para otro), así como combinar estas técnicas con las digitales.
En este reportaje te vamos a explicar cómo funcionan estos sistemas, los diferentes tipos que existen, sus ventajas e inconvenientes, como surgieron, los sistemas disponibles actualmente... Una completa guía para que no te pierdas si eres novato y comienzas usar los DVS, o para que conozcas detalles nuevos si ya eres un DJ experimentado. 

¿Cómo funciona todo?

Los sistemas DVS (de Digital Vinyl System) funcionan todos prácticamente de la misma manera. Un software de reproducción de archivos de audio es controlado mediante unos platos en los que se reproduce un vinilo que lleva grabada una señal de audio codificada que es enviada a un interfaz de audio conectado al ordenador, esta señal de audio es decodificada por el software y proporciona información necesaria para la reproducción del archivo de audio: el punto en el que se encuentra la aguja, la dirección de reproducción y la velocidad de reproducción. 
La clave de todo esto está en la señal codificada, una señal portadora entre 1.000 y 2.000 herzios (según el fabricante se usa una frecuencia u otra) grabada en los canales izquierdo y derecho del vinilo con una diferencia de fase de 90 grados. Dicha señal contiene codificada una información binaria, llamada código de tiempo, que sirve al software para identificar la posición, velocidad y dirección, cuando la amplitud relativa de los picos de la señal es alta se identifica como un 1 y cuando es baja se identifica como un 0, combinaciones de esos ceros y unos forman la información que requerida por el software.
Los platos que reproducen los vinilos con la señal codificada deben conectarse a un ordenador mediante un interfaz de audio. Lo más normal es utilizar un interfaz de audio externo conectado a través de un puerto USB o Firewire, con por lo menos cuatro entradas RCA para poder conectar dos platos y poder introducir dos señales de control. Los interfaces especialmente diseñados para sistemas DVS incorporan previos phono en sus entradas que elevan la señal de los platos a niveles de línea, aunque también pueden emplearse previos externos económicos e incluso algunos programas de sistemas abiertos incorporan emulación por software de estos previos (con resultados desiguales). Por lo general es también necesario disponer de una salida estéreo para cada reproductor virtual del software que estemos empleando y conectar dicha salida a un canal de una mesa de mezclas, lo habitual es que los interfaces de audio destinados a funcionar con este tipo de sistemas cuenten con por lo menos dos salidas estéreo, aunque en los últimos años algunos fabricantes han comercializado mesas de mezclas con interfaces de audio incorporados que nos permiten ahorrarnos cableado y tener todo en un único dispositivo. La mayoría de los programas también permiten realizar una mezcla interna de las señales de audio, con lo que se puede prescindir de la mesa de mezclas tradicional y emplear únicamente un controlador MIDI que nos permita ajustar los parámetros internos de mezcla y ecualización.
El software es la pieza que concluye todo este puzzle. Debe recibir a través del interfaz de audio la señal de control, decodificarla, mover el archivo de audio en sus reproductores virtuales según lo indicado por la señal, y enrutar esa señal de audio por las salidas del interfaz o mezclarla internamente antes de darle salida. Actualmente la mayoría de los programas profesionales para discjockeys incluyen la reproducción controlada por vinilos codificados como una característica más, y apenas quedan programas dedicados exclusivamente a este tipo de reproducción.
Los sistemas DVS ofrecen al DJ dos modos de trabajo, el modo absoluto y el modo relativo. En el modo absoluto, la canción en reproducción sigue la posición exacta de la aguja en el vinilo de control, esto quiere decir que si levantamos la aguja y la soltamos en cualquier punto de la pista de código de tiempo, la canción en reproducción saltará a ese punto exacto. Normalmente los vinilos de control incorporan pistas de bastantes minutos de duración (entre 10 y 17 minutos) para que no se de el caso de que la duración de la canción sea mayor que la duración de la pista de control. El modo relativo por otra parte, únicamente identifica si la canción avanza o retrocede y la velocidad a la que esto sucede. El modo relativo suele ser empleado por DJ’s que hacen uso de técnicas digitales como loops o hotcues.

No solo con vinilos

A pesar de que los sistemas DVS fueron pensados inicialmente para ser usados con vinilos y platos, muchos fabricantes también comercializan o incluyen en sus packs comerciales CDs con la señal de código de tiempo grabada en ellos. Los reproductores profesionales de CD (especialmente los populares reproductores de Pioneer) ya proporcionan muchas de las ventajas que ofrece la reproducción por ordenador, pero en el momento de introducirse estos CDs con código de tiempo, muchos reproductores aún no podían reproducir archivos MP3 ni manejar dispositivos de almacenamiento externos, mostrar formas de onda complejas o completa información sobre el track en pantalla. El usar los reproductores con CDs de código de tiempo permitía seguir controlando la reproducción con la gran interfaz física que suponen los controles del reproductor de CDs, mientras que gracias al software se podía manejar con más facilidad la librería musical y ver con mayor tamaño y detalle información sobre el track. Con la llegada de controladores MIDI más avanzados que incluyen controles de la misma calidad, tamaño y precisión que los reproductores de CDs y las mesas de mezclas, el uso de los reproductores de CDs con DVS se ha reducido bastante, quedando los sistemas DVS nuevamente más enfocados al uso con platos.

Sistemas cerrados y abiertos

Los sistemas DVS se pueden englobar en dos grandes grupos, los sistemas cerrados y los sistemas abiertos. Los sistemas cerrados normalmente están desarrollados por empresas que desarrollan un sistema DVS que solo puede funcionar utilizando software, interfaz de audio y vinilos de control fabricados por ellos o por empresas certificadas por ellos. Los sistemas abiertos habitualmente están basados en un software que permite utilizar cualquier interfaz de audio y cualquier tipo de vinilo de control, aunque muchos sistemas abiertos recomiendan utilizar determinados vinilos para resultados más óptimos o incluso un vinilo de fabricación propia (que en ocasiones es una variación de uno de un sistema cerrado).
Los sistemas cerrados plantean el problema de que una avería o rotura de la interfaz o de sus vinilos supone no poder seguir trabajando hasta ser sustituido por otro de los mismos fabricantes. Por contra, los sistemas cerrados garantizan una mayor precisión y fiabilidadque los sistemas abiertos ya que los fabricantes se preocupan de ajustar la respuesta de todo el sistema al uso de los componentes que ellos mismos fabrican y comercializan. La precisión y fiabilidad de estos sistemas se mide por la estabilidad del pitch y la reproducción sin pausas, saltos o ruido. No obstante esto ha sido puesto en entredicho, ya que versiones “desbloqueadas” (e ilegales) del software de  sistemas cerrados han circulado por la red permitiendo que muchos DJs las probaran con interfaces de audio alternativos y comprobando que se pueden obtener resultados buenos e incluso igual de buenos con un interfaz de audio más barato.
Los sistemas abiertos, a pesar de que permiten usar diversos interfaces de audio y vinilos, tienen la desventaja de que no todas las combinaciones de interfaz y vinilo funcionan correctamente, de hecho influye incluso el tipo de cápsula y aguja que tiene montado el plato. En ocasiones es necesario calibrar de manera minuciosa los niveles de entrada de la interfaz de audio para obtener resultados óptimos. Además, el soporte técnico de estos sistemas no es muy preciso, ya que al permitir el uso de cualquier interfaz no pueden cubrir de manera específica cualquier indencia, y muchas veces el soporte es un foro o comunidad de usuarios que comparte sus experiencias. No obstante los sistemas abiertos son una alternativa generalmente más económica y con mayor libertad de configuración que los sistemas cerrados.

Todo un negocio alrededor

No solo de vender el propio sistema de DVS hacen negocio muchas empresas. Se comercializan principalmente dos tipos de complementos a estos sistemas: vinilos de control con diferentes decoraciones artísticas y sistemas cápsula-aguja especialmente diseñados para sistemas DVS.
Los vinilos de control, como cualquier otro vinilo, se desgastan con el uso. Pero el vinilo de control se desgasta más por una sencilla razón, y es que es el vinilo que siempre está puesto suene la canción que suene. Un desgaste del vinilo supone una señal de peor calidad, que a su vez supone posibles variaciones de pitch o interrupciones en la reproducción, así que la venta de vinilos de reemplazo es algo habitual. Pero no hay por qué comprar el clásico vinilo negro, muchos fabricantes los comercializan en diferentes colores e incluso transparentes. Una de las últimas modas es comercializar vinilos que por una cara contienen una pista de audio normal con una canción (o varias) y por la otra cara contiene la señal de control.
Algunos fabricantes de cápsulas y agujas para platos, como Ortofon o Stanton, han lanzado modelos especialmente diseñados para ofrecer un mejor rendimiento cuando se usan con sistemas DVS. Aunque algunos usuarios experimentados dudan de que realmente se obtenga un beneficio especial del uso de estos dispositivos (y de pagar por ellos) estos productos han tenido buena acogida.
Otros productos que han llegado a las tiendas de equipamiento gracias a los sistemas de DVS son las mangueras de cable multicore, los soportes para colocar el portátil en posición elevada (algunos incluso con bandeja para colocar el interfaz de audio), los switchbox, cajas de conexionado que permiten usar una misma mesa con dos interfaces distintos. y lasmaletas de transporte diseñadas para llevar desmontados todos los elementos necesarios para pinchar con un sistema DVS.

¿Cómo empezó todo? Un poco de historia

La compañía holandesa N2IT, cuyo CEO es el popular DJ e innovador tecnológico John Acquaviva, fue quien comenzó a desarrollar oficialmente el primer sistema DVS a finales de los 90 (entre 1997 y 1999) bajo el nombre de Final Scratch. La primera versión del software, cuando aún estaba en formato “beta”,  estaba desarrollada para BeOS y se entregaba instalada en un ordenador portátil Sony VAIO, algo que ahora puede parecer inexplicable pero que en aquel momento tenía mucho sentido: BeOS podía manejar audio de manera muy eficiente y con baja latencia de manera nativa y era un firme candidato a ser vendido a Apple como sustituto del MacOS, algo que finalmente no llegó a ocurrir. BeOS fue vendido a Palm perdiendo su relevancia.
Posteriormente N2IT se alía con Stanton para dar una buena salida comercial a Final Scratch. En 2002 llega al mercado la versión 1.0 de Final Scratch para BeOS y también para Debian (Linux), acompañado del hardware ScratchAmp, un interface de audio USB de 4 entradas y 4 salidas con forma de OVNI. El sistema era cerrado y solo funcionaba con su propio hardware y vinilos. Algunos aseguran que bien configurada, la versión de Linux de esta primera encarnación de Final Scratch fue mucho mejor en cuanto a términos de estabilidad y precisión que las versiones posteriores para otros sistemas operativos. El momento en que Final Scratch llegó al mercado era un momento crítico en la industria de productos profesionales para DJs, ya que apenas un año antes en 2001, Pioneer había presentado la primera encarnación del Pioneer CDJ1000, el primer reproductor profesional para DJs que ofrecía funciones de scratch y de manipulación musical semejantes a las que se pueden realizar con un vinilo. Muchos profesionales veían que el futuro estaba en los formatos digitales y veían que seguramente deberían pasar a usar estos reproductores Pioneer o algún producto similar de algún competidos, pero la llegada de Final Scratch daba una alternativa no esperada: poder pasar al formato digital manteniendo el uso de los platos, alargando su vida comercial y tecnológica y permitiendo a los DJs una transición más fácil al apenas tener que aprender a manejar un sencillo programa con el que cargar los temas. 
La versión 1.1 de Final Scratch hace entrar en el juego a Native Instruments, contratados para desarrollar una mejor versión del software. N2IT decide compartir los secretos de su tecnología con NI, y fruto de ello llega una nueva versión para Linux y una primera versión para OSX, así como también un pequeño cambio de nombre: Traktor Final Scratch. BeOS por cierto deja de tener soporte. La versión 1.5 trae la compatibilidad con Windows (con unos drivers que levantaron muchas quejas), pero la desaparición de la versión de Linux.

La versión 2 llega con un nuevo interfaz de audio, el ScratchAmp 2 con conectividad Firewire y capacidad para trabajar a 24 bits y 96khz, así como puertos MIDI y drivers ASIO. Ciertamente desarrollaron un estupendo hardware. Esta interfaz se hizo compatible con las capacidades de control por vinilo del software Traktor DJ Studio desde su versión 2.6 hasta su versión 3.2.
Por una serie de desacuerdos entre Native Instruments y N2IT, Native Instruments hace que las posteriores versiones de su software ya no sean compatibles con el hardware comercializado por Stanton. Stanton trata de seguir comercializando a partir de 2005 su unidad de hardware ScratchAmp 2 bajo el concepto “Final Scrach Open” ya que aseguran que su interfaz puede funcionar con cualquier software gracias a los drivers ASIO y Core Audio que incorpora y aseguran que trabajarán con otras compañías para que abran su software para ser compatible con su hardware en el terreno del DVS, aunque eso nunca llega a suceder.
Native Instruments por su parte desarrolló tras la escisión su propio sistema DVS, Traktor Scratch Pro, un sistema DVS cerrado de gran precisión y estabilidad que únicamente funciona usando su propio interfaz (actualmente el interfaz A6 y el A10, así como el mixer Kontrol Z2 que integra un interfaz de audio) y vinilos de control. Native Instruments también ha certificado a algunos fabricantes como Mackie y Pioneer para fabricar mixers con interfaces de audio que pueden funcionar con su sistema de control por vinilos.
N2IT demandó posteriormente a Native Instruments alegando que fruto de la colaboración entre ambas empresas Native Instruments era conocedora de tecnología patentada por N2IT y que había usado sus conocimientos en dicha tecnología para desarrollar su propio sistema de DVS. La demanda finalmente se cerró con un acuerdo entre ambas compañías según el cual Native Instruments debe pagar una cantidad de dinero a N2IT por cada copia de Traktor Scratch Pro que venda. Este es además uno de los motivos por el que Native Instruments sigue comercializando de manera separada Traktor Pro, que no tiene capacidad DVS,  y Traktor Scratch Pro, que sí la tiene. Si existiera una única versión de Traktor, y esta tuviera capacidad de control por vinilo, NI debería pagar a N2IT por todas las copias de Traktor que venda, independientemente de que los usuarios estuvieran o no interesados en controlar vinilos con el software.
Esta viene a ser la historia oficial de los sistemas DVS, aunque algunas otras personas y empresas claman cosas diferentes, y curiosamente la mayor parte de ellos aseguran haber realizado investigaciones durante el mismo lapso de tiempo. Por ejemplo el músico y productor RZA aseguraba en una entrevista de 2007 que financió las investigaciones que dieron lugar a la creación de los sistemas de control por vinilo. Por las descripciones, momentos y lugares que RZA nombraba parece ser que se refería a un sistema mecánico desarrollado por Andre Rickli en Berna, Suiza y que es similar a lo que años después lanzó Tascam mediante un sistema óptico, el TT-M1, aunque durante la redacción de este reportaje no he podido averiguar si hay relación entre ambos productos. Por otra parte, Chris Bauerestuvo trabajando en algo llamado Spacedeck Project en 1998, un sistema de vinilos codificados muy similar al creado por N2IT y que utilizaba código de tiempo SMTPE. Aunque Chris Bauer detuvo el desarrollo de su sistema durante un tiempo al estar trabajando en otros proyectos, al ver lo que N2IT anunció con Final Scratch y la enorme similitud con su proyecto, trató de contactar con ellos y al ser ignorado planteó alegaciones a la patente de N2IT, aunque no le sirvió de nada. Otro ingeniero, Steven Carroll, diseñador de los mixers Intimidation, proclama también haber trabajado en un sistema de vinilos con código de tiempo a finales de los 90, e incluso haber mostrado su proyecto a la empresa Roland bajo un acuerdo de confidencialidad. Roland rechazó embarcarse en el proyecto, aunque Steven sospecha que pudo estar implicada en el robo de su idea y explica que no le parecería extraño que le robaran la idea puesto que en aquella época el espionaje industrial estaba a la orden del día y ya sufrió el plagio de los diseños de varios mixers por parte de otras marcas. Para cubrirse las espaldas, Steve West de Serato, siempre ha proclamado que sus sistema de control por vinilos conocido como NoiseMap es una invención propia a partir de las investigaciones que desarrolló junto a A.J. Bertenshaw a partir del año 2.000. Steve y A.J. tienen patentado su propio sistema y nunca han querido entrar en disputas con N2IT ni presentar alegaciones a las patentes de estos. Que se sepa, N2IT tampoco ha querido litigar nunca contra Serato.

Otros sistemas DVS

Final Scratch y Traktor no son los únicos sistemas. La mayoría de los desarrolladores de software para DJs han ido incluyendo en sus programas la capacidad de controlar el audio mediante un vinilo codificado, ya fuera desarrollando su propia tecnología o licenciandola de otros. Aquí os ofrecemos un resumen de los diferentes sistemas:
- Ms. Pinky: desarrollado como patch autónomo de  MAX/MSP, este sistema semi-abierto (permite cualquier interfaz pero solo funciona con sus vinilos) ha supuesto la solución más low cost para DJs con presupuesto limitado que querían probar los sistemas DVS. Por apenas 65€ se puede adquirir el software y dos vinilos cuyo sistema de código de tiempo es tecnología de desarrollo propio. Su software además puede cargarse dentro de Live gracias a MaxForLive y también en cualquier host VST gracias a que está disponible también en formato plugin, lo que permite añadir unos scratches en tiempo real a cualquier producción. Para terminar de rizar el rizo, es capaz incluso de mezclar video. En su contra, una interfaz modular que además de poco intuitiva se mueve entre el feísmo y lo kitsch y una complejidad poco recomendable para el DJ medio. Más info en: http://www.mspinky.com
- Torq: M-Audio decidió introducirse en el mundo de las mezclas para DJs y lo hizo con el software Torq. Decidieron incluir la capacidad de control por vinilo y para ello licenciaron la tecnología de código de tiempo de Ms.Pinky. Este software nunca tuvo un éxito masivo, a pesar de ello M-Audio fue demandada curiosamente por N2IT (en lugar de demandar a Ms.Pinky) cuando aún formaba parte de Avid, aunque finalmente N2IT retiró la demanda, nunca quedó claro si porque desistieron o porque llegaron a un acuerdo secreto. Cuando M-Audio dejó de ser parte de Avid y pasó a ser parte de InMusic decidieron dejar de comercializar Torq, seguramente porque en ese mismo grupo empresarial está Numark, que también comercializa un software para DJ’s... también licenciado de otra marca.
- Serato Scratch Live: Serato Audio Research es una compañía de Nueva Zelanda que desarrollaba plugins de audio para Protools, con especial éxito entre empresas de cine y televisión. En el año 2002 presentaron Scratch Studio Edition, un plugin para Protools que permitía hacer scratches en tiempo real empleando un plato con vinilo codificado. En 2004 y en colaboración con la empresa norteamericana de hardware de audio profesional Rane lanzan Serato Scratch Live. En este acuerdo Serato desarrolla el software y Rane se encarga de fabricar el hardware y de distribuir en exclusiva el conjunto. Realmente el software se puede descargar gratuitamente desde la web de Serato, pero la exclusividad con Rane hace que el software sólo pueda funcionar usando hardware desarrollado por Rane, así como también usar exclusivamente su propio sistema de vinilos de control, estamos pues ante un sistema cerrado. El primer interfaz para Serato Scratch Live fue el SL-1, un sencillo interfaz USB 1.1 a 44/16 con capacidad para conectar dos platos y que inicialmente no podía ni usarse para algo que no fuera Scratch Live debido a la falta de drivers, posteriormente recibió drivers Asio aunque nunca obtuvo drivers Core Audio. No obstante, a pesar de usar una interfaz tan aparentemente básica y un software con un diseño espartano, Scratch Live demostró una estabilidad, solidez, precisión y facilidad de uso que le hizo obtener rápidamente numerosos seguidores, sobre todo entre turntablistas. Rane lanzó dos mixers que incluían en su interior el interfaz de audio, el TTM-57SL y el MP4, y posteriormente fueron llegando nuevas versiones del interfaz de audio (SL-2, SL-3 y SL-4) con más resolución de audio y mayor cantidad de entradas y salidas. Los dos productos estrella actuales son las mesas de mezcla con interfaz incorporado Rane-68 y Rane-61. Los precios van desde los 500 euros del interfaz más barato a los 2000 de la Rane-68.
Serato ha desarrollado para Scratch Live el plugin Video-SL que permite mezclar video usando los platos, y ha abierto el software a poder ser usado en combinación con controladores MIDI para funciones como efectos, cues o su sampler. El último gran añadido a Scratch Live fue The Bridge, que permite el uso conjunto de Scratch Live con Ableton Live, aunque no ha tenido el éxito que la compañía esperaba. Más info en http://www.serato.com
- Virtual DJ Pro: Atomix incorporó en la versión completa de su software Virtual DJ la función de control por vinilo, y lo hizo de forma totalmente abierta. Virtual DJ permite el uso de cualquier interfaz y de prácticamente cualquier tipo de vinilo (a pesar de que comercializa los suyos propios). No obstante determinados tipos de vinilo combinados con interfaces baratos dan resultados de fiabilidad desigual. La principal pega de Virtual DJ es su elevado precio, solamente el software tiene un coste de 250€, a esto hay que añadir el coste de la interfaz de audio y de los vinilos de control. El gasto total resultante (como mínimo 450 euros) hace que muchos usuarios se planteen si merece más la pena un sistema cerrado donde se garantice que todo esté más calibrado y con mayor fiabilidad. Más info en http://www.virtualdj.com
- Numark CUE: Este software no es más que una versión licenciada de Virtual DJ para Numark. La única diferencia es que si lo deseas Numark te vende su propia interfaz de audio para DVS y sus propios vinilos de control.
- DJDecks: Este completo software fue desarrollado por un único programador, Adion, que creó el solito un software con capacidad de usar vinilos de control de cualquier formato y con cualquier interfaz de audio. DJDecks se hizo popular porque además costaba únicamente 80€ y llegó a tener durante algunas temporadas ofertas por las que se podía comprar únicamente por unos 30€. Características importantes como la posibilidad de mezclar video, de cargar plugins VST o de personalizar su aspecto mediante plugins, terminaron de ayudar a popularizar este software. Inicialmente solo estuvo disponible para Windows, aunque sus últimas versiones fueron lanzadas también para OSX. Actualmente ya no puede adquirirse este software debido a que su desarrollador ha sido contratado por Atomix para unirse al equipo de desarrollo de la próxima versión de Virtual DJ, que será la 8.
- PCDJ Dex: versión licenciada de DJDecks para la empresa PCDJ. Es exactamente el mismo software, únicamente ha sido personalizado con skins.
- Cross: sistema desarrollado por la compañía francesa Mixvibes. Permite el uso de diversos interfaces además de los que ellos mismos venden, aunque únicamente se controla con sus propios vinilos. El software es bastante barato para la estabilidad que tiene, 79€ y los vinilos de control se venden por 9€ la unidad. Como curiosidad destacar que a partir de Cross la compañía Mixvibes desarrolló Rekordbox para Pioneer, el software de análisis y gestión de librerías musicales para sus reproductores digitales. Más info en http://www.mixvibes.com
- Deckadance: desarrollado por Image Line, compañía popular por desarrollar Fruity Loops. Uno de los programadores implicados en la primera versión de este software fue eltristemente fallecido programador español Arguru. Deckadance es totalmente abierto, permite el uso de cualquier interfaz y vinilo de control (aunque con algunos solo permite modo relativo) y es relativamente barato, 75€. Al igual que Ms. Pinky puede usarse como plugin VST, y de esa manera puedes scratchear en tiempo real en cualquier producción. Su punto débil es la interfaz, algo extraña de usar y con espacio desaprovechado. Más info enhttp://www.image-line.com/documents/deckadance.html
- xwax: este software se desarrolla exclusivamente para Linux, inicialmente se comenzó a desarrollar en 2006 como software propietario, para al año siguiente ser lanzado bajo licencia GNU. Puede funcionar con los vinilos de Serato y Traktor, así como con cualquier interfaz de audio. Su principal problema es la interfaz de usuario, o mejor dicho su ausencia, ya que el programa prácticamente se arranca y configura en su totalidad mediante línea de comando. No obstante, como todo lo gratis, recomiendo encarecidamente probarlo. Más info enhttp://www.xwax.org
- Mixxx: otro software gratuito bajo licencia GNU, inicialmente desarrollado para Linux, aunque posteriormente las versiones de Windows y OSX vieron la luz. Utiliza la tecnología de xwax para incorporar las funciones de control por vinilo, así que es totalmente abierto. Puedes encontrar más info sobre Mixxx en este artículo que publicamos recientemente o en su web oficial http://www.mixxx.org
- Quad: desarrollado por Schaack Audio Technologies, este software permite pinchar con hasta cuatro platos con control por vinilo utilizando cualquier interfaz de audio y vinilos propios. El software cuesta 89€ y ese precio incluye 4 vinilos de control. A pesar de que no es un software muy popular, ha obtenido muy buenas reviews en diversas publicaciones y por lo que se refleja en su foro proporciona un buen nivel de satisfacción a sus usuarios. Más info en http://www.schaack-audio.com

Algunos consejos finales

Si no has pinchado nunca en tu vida, no empieces pinchando con un sistema de control por vinilos codificados. El motivo es muy simple: no merece la pena que aprendas a manejar unos platos y que te gastes dinero en unos solo para usar este método. Además, por barato que sea el sistema DVS que compres, solo merece la pena si te compras unos buenos platos, y eso siempre vale dinero, como mínimo te gastarás 700€ en un par de platos. Si es la primera vez que pinchas  trata de adquirir un controlador, te costará mucho menos dinero y también mucho menos trabajo aprender a manejarlo, y empezarás antes a disfrutar de pinchar. En caso de que descubras que ser DJ es algo importante en tu vida (aunque solo sea para tus ratos libres), ya te puedes plantear pasar a algo como esto. 
Si ya tienes experiencia como DJ y tienes unos platos, adelante, estos sistemas te harán seguir disfrutando de tus platos y podrás seguir empleando para pinchar las técnicas que ya conoces. Si puedes gastarte sin problemas cerca de 500 euros, te aconsejo que directamente vayas a un sistema cerrado, Serato o Traktor, cualquiera de los dos funciona muy bien en el aspecto puro y duro del control por vinilo y no dan apenas problemas. Si el dinero no te llega, tendrás que probar con los sistemas abiertos, que son generalmente más económicos y que quizá te permitan usar un interfaz de audio que ya poseas.

martes, 10 de septiembre de 2013

El giradiscos, conocido como plato. Un poco de historia y técnica para DJ.

EL GIRADISCOS, CONOCIDO COMO PLATO. UN POCO DE HITORIA Y TÉCNICA PARA DJ.

Plato es el nombre más extendido en el sector profesional (radio, discotecas…) para referirse al dispositivo reproductor de discos de vinilo. Otros términos válidos y comunes son tocadiscos, giradiscos y tornamesa, siendo éste último el término más popular en países latinoamericanos y que proviene de la castellanización del popular término anglosajón turntable, término que da origen al turntablism.
El plato ha sido la herramienta indispensable del DJ desde sus orígenes a mediados de los años 30 del pasado siglo y su presencia en cabina ha sido una constante que solo ha comenzado a variar desde finales de los 90. Actualmente el plato ha sido reemplazado en la mayoría de cabinas por reproductores de CD, ordenadores y controladores, aunque aún hay numerosos DJs que los siguen empleando, tanto de forma tradicional como empleando vinilos codificados. La evolución del plato ha ido ligada a la evolución del DJ y su técnica, con lo que conforme los platos han mejorado su estabilidad, precisión  y prestaciones, los DJs han creado nuevas técnicas y perfeccionado las ya existentes. El plato ha llegado a ser considerado por muchos profesionales y aficionados a la música como un instrumento musical por las técnicas tan complejas que han desarrollado algunos DJs (especialmente los turntablistas) para explotar al máximo sus funciones y llegar a crear música a partir de otra música grabada. Uno de los momentos culmen de la evolución del plato para DJs fué el Technics SL-1200MK2 desarrollado por Matshushita, cuya fabricación comenzó en 1979 y cesó en 2010. Han existido otros platos para DJ diseñados posteriormente al SL-1200MK2 que han mejorado algunas de sus prestaciones e incluso añadido algunas nuevas e interesantes, pero han estado mayormente basados en muchos aspectos del diseño de Technics, y no han tenido la misma penetración en el mercado profesional ni han demostrado muchos de ellos la misma durabilidad (por el momento). El plato de referencia durante prácticamente todo este artículo va a ser el SL-1200MK2 y algunas de las variantes que Technics desarrolló en los años posteriores. Existen también multitud de fabricantes, tipos y configuraciones de platos Hi-Fi, aunque no hablaremos de ellos en este artículo ya que está dirigido únicamente a DJs.
El plato no sería nada sin el disco de vinilo, también conocido como vinilo a secas, que recibe este nombre porque se fabrica empleando normalmente policloruro de vinilo. El disco de vinilo tiene el aspecto de un trozo redondo de plástico de un par de milímetros de grosor, con una pegatina central serigrafiada alrededor de su agujero central de sujeción y surcos sobre toda su superficie (en realidad es un único surco en espiral). Generalmente es negro, aunque en las últimas dos décadas se han comercializado de todo tipo de colores.

Funcionamiento

Para entender cómo funciona la dualidad plato-vinilo, es realmente interesante conocer el proceso de fabricación de los discos de vinilo. A partir de un máster en cinta o formato digital (hoy por hoy más el formato digital) de la pieza sonora, se elabora un disco patrón, que es un disco de aluminio recubierto de laca nitrocelulosa en el que se transfiere la música del máster “tallando” o “cortando” en él un surco mediante una cabeza cortadora. En este proceso de transferencia se aplica a la señal sonora antes de que llegue a la cabeza cortadora una curva de ecualización llamada curva RIAA (Recording Industry Association of America, que decidió el estándar de esta curva) que minimiza los graves y maximiza los agudos, de forma que se obtenga una señal que físicamente pueda ser tallada eficazmente y reproducida posteriormente. También se suelen aplicar  filtros para eliminar algunas de las frecuencias más altas, que son problemáticas en el vinilo. La señal sonora final que llega a la cabeza cortadora hace que esta tenga un movimiento oscilatorio que se talla en el disco. El ancho del surco dependerá también del volumen al que se transfiera la señal, a mayor volumen más ancho será el surco y menos tiempo de música podrá contener el disco. El resultado de todo esto es un surco en forma de V, en el que cada lateral de la V contiene un canal de la señal stereo. Una vez se finaliza el disco se lava con agua y jabón para pasar al siguiente paso del proceso.  
El disco patrón, se recubre con cloruro de estaño y una fina capa de plata. Después se aplica otra capa de níquel mediante galvanización y se vuelve a lavar. La capa de níquel y plata se retira del disco patrón, de manera que tenemos un disco inverso al patrón, una especie de negativo llamado disco matriz, que en lugar de un surco en espiral tiene una cresta en espiral. Con el disco matriz se fabrica un disco madre, que es otra copia positiva que se emplea para reproducir y comprobar que el disco matriz se ha fabricado correctamente. Si todo va bien se hacen 8 copias del disco madre, y de cada disco madre se hacen dos copias negativas llamadas discos estampadores, que son los “moldes” de prensado que se emplearán finalmente en el proceso industrial de fabricación. Es necesario obtener tantos moldes de estampado ya que se van degradando durante el proceso de fabricación y hay que ir sustituyendolos. Es necesario realizar todo este proceso para las dos caras del disco, obteniendo moldes para ambos lados. Los moldes se emplean para prensar policoruro de vinilo caliente, al que luego se le ponen las pegatinas, se empaqueta y se comercializa.
Existe otro proceso alternativo de fabricación, conocido como DDM (Direct Metal Mastering) desarrollado por TelDec y GmbH a partir de tecnología desarrollada por RCA a principio de los 70 para los CED, un soporte de video comercial de aspecto similar al del disco de vinilo (con un caddy) que fue un total fracaso comercial. En este método de fabricación la transferencia inicial es realizada a un disco de cobre blando que directamente es sometido al proceso de galvanización para obtener los moldes estampadores, al reducirse las fases de fabricado se reducen los costes. No obstante este proceso tiene sus detractores, ya que el sonido obtenido se considera peor en comparación el proceso tradicional, especialmente en la parte alta del espectro sonoro. Este diferencia de sonido se achaca al hecho de que el máster se talla sobre metal y no sobre la laca blanda del proceso tradicional, y también a que las cabezas cortadores tienen una angulación distinta a la del proceso tradicional, y que como luego el disco será reproducido en un disco con la cápsula en la angulación normal se debe modificar la señal sonora en el corte mediante procesamiento digital. Algunas fábricas permiten elegir entre el proceso tradicional y el DMM.
El disco de vinilo ya fabricado se reproduce como todos sabemos en un plato. En la reproducción, la aguja que hay al final del brazo del plato se coloca al inicio del surco, y al comenzar el giro del plato ésta va recorriendo el surco. La aguja sufre un movimiento debido a las irregularidades del surco del vinilo, este movimiento se convierte en señal eléctrica gracias al sistema de pequeños electroimanes que hay dentro de la cápsula fonocaptora (al final del brazo, donde va montada la aguja). Esta señal eléctrica (muy débil, de apenas unos milivoltios) es transportada directamente a través del cableado del brazo y el interno del plato hasta fuera del aparato y es amplificada en el mixer a través de su previo phono, que amplifica la señal y aplica una curva de ecualización RIAA inversa a la que se aplicó en el proceso de fabricación del disco patrón, de manera que se nivelan graves y agudos. Lo normal en un plato (en el SL-1200MK2 por ejemplo) es que la señal llegue hasta fuera del mismo tal y como sale de la cápsula fonocaptora, aunque algunos platos modernos incorporan su propio preamplificador phono para poder ser conectado directamente a mixers o sistemas de amplificación que no cuentan con previos phono.

Elementos y controles del plato.

Para hablar de los diferentes partes, controles y funciones del plato, vamos a emplear como referencia el Technics SL-1200MK2:
- Interruptor de encendido: Abajo a la izquierda, redondo. Se acciona girándolo en el sentido de las agujas del reloj. En los modelos posteriores al MK2 (M3D, MK5, etc.) el metal de la base del interruptor es un poco más alto cubriendo la parte giratoria del interruptor para evitar apagar el plato por accidente. El tener el plato encendido solo permite que podamos poner en marcha el giro del mismo, ya que estando encendido o apagado la cápsula fonocaptora transmite señal eléctrica igualmente, así que si mueves manualmente la bandeja giratoria con la aguja en el surco del vinilo, se transmitirá señal igualmente. El interruptor tiene en su parte inferior una luz (roja o azul según modelo) que iluminan el borde de la bandeja giratoria, esta luz se conoce como estroboscópica, luego explicaré su utilidad.
- Botón Start/Stop: pone en marcha el giro de la bandeja central o la para. La velocidad de parada se puede regular en los modelos MK5 y M5G girando la bandeja hasta que un agujero está a las 9 y el otro a las 3, el agujero de la derecha deja visible un control en el que meter un destornillador para ajustar la parada.
- Selector de revoluciones: dos botones para elegir entre 33RPM y 45RPM, las dos velocidades de reproducción estándar. El modelo MK4 y algunos tocadiscos modernos permiten la reproducción de vinilos de 78RPM.
- Iluminación de la aguja: proyecta una luz sobre la bandeja giratoria que permite ver la posición de la aguja en condiciones de mala iluminación. La luz va montada sobre un soporte retráctil, al presionarlo se apaga la luz. Al sacar el soporte presionando el botón de al lado se vuelve a encender automáticamente.
- Control de pitch: en el lateral derecho, es un potenciómetro deslizable con una luz junto a la parte central de su escala. Permite aumentar en un 8% o disminuir hasta un 8% también la velocidad de giro de la bandeja central. La luz central indica cuando el control está en 0%. En el modelo MK5 no es necesario llevarlo al centro para ponerlo a 0%, ya que cuenta con un botón de reset que hay junto a la luz que lo pone en 0%. En el modelo M5G se puede optar por una escala de +16%/-16% con un control en la parte inferior, junto a ese botón está el control de reset para el pitch de ese modelo. Los modelos MK2, M3D, MK4 y MK5 tienen control con circuitería analógica, mientras que el modelo M5G lo tiene digital, algo ampliamente criticado por DJs que consideran que ofrece una precisión inferior en un modelo más caro. Platos de otros fabricantes ubican su control de pitch en posiciones similares y con diferentes escalas, algunos permiten 8%, 10%, 20%, 50%... a pesar de que el control o que regula es la velocidad de giro, recibe el nombre de pitch, que significa tonalidad en inglés, ya que según cambia la velocidad de giro cambia también la tonalidad. Originalmente Technics instaló este control en sus platos no para permitir que los DJs mezclaran discos igualando su velocidad, si no para corregir la tonalidad y velocidad de reproducción de discos piratas fabricados a partir de cintas de estudio transferidas a velocidad incorrecta a la hora de hacer los masters. Dada la fantástica estabilidad de este control se hizo muy práctico para igualar la velocidad de los discos. Algunos platos modernos permiten modificar la velocidad sin modificar la tonalidad gracias a que cuentan con procesadores digitales internos.
- Bandeja giratoria: en la parte central del plato y ocupando la mayor parte de la superficie. En el centro tiene un eje que se introduce en el agujero central del vinilo al colocarlo sobre la bandeja giratoria. Los Technics vienen con un taco de goma circular negro que se coloca entre la bandeja y el vinilo para mejorar su estabilidad y absorber vibraciones, aunque casi ningún DJ pincha con el taco puesto ya que impide el deslizamiento manual del vinilo y con ello las técnicas actuales para pinchar. En su lugar se emplea un deslizador (slipmat es el término que emplean los anglosajones) un disco de tela que sí permite una fácil manipulación del vinilo. En los laterales la bandeja giratoria tiene varios anillos de marcas redondas, cada anillo tiene las marcas con diferente separación. La posición de estas marcas está calculada de manera que al girar la bandeja a determinadas velocidades, las marcas de cada anillo parecen quedar quietas bajo la luz estroboscópica que hay en la parte baja del interruptor de encendido. Cuando está a 0% se puede ver quieto el anillo de marcas más gruesas, a -3.3% el inferior, y a 6.4 y 3.3 los dos superiores. Esto permite saber si el pitch está bien regulado o si por el contrario necesitamos llevar el plato al servicio técnico, o si el sitio donde estamos pinchando tiene baja estabilidad en la tensión eléctrica. También puede servir para saber en que posición aproximada tenemos el control de pitch sin mirarlo, cuando hay condiciones de baja visibilidad.
- Brazo: el brazo se encuentra en la parte derecha del plato. Está unido al cuerpo del plato por un mecanismo complejo que permite movimientos suaves y precisos. En el extremo del brazo tenemos el portacápsulas, que va unido al plato mediante una rosca estándar. En el portacápsulas se sujeta mediante tornillería la cápsula, los platos Technics se suministraban de fábrica sin cápsula, con lo que cada uno debía elegir el fabricante de cápsula que prefiera. Además de atornillar la cápsula hay que conectar sus cuatro pequeños cables a los contactos del portacápsulas siguiendo el código de colores serigrafiado alrededor de los conectores. Algunas cápsulas excesivamente ligeras traen pequeños piezas metálicas que pueden atornillarse sobre la cápsula para darle más peso y aumentar estabilidad. La aguja está en el extremo de la cápsula, montada normalmente en una pieza de plástico que se mete o saca de la cápsula simplemente empujando o estirando.  Su punta es de diamante. Los fabricantes recomiendan cambiar la aguja cada 500-700 horas de reproducción aproximadamente. Algunos fabricantes, como por ejemplo Ortofon, comercializan portacápsulas y cápsulas unidas en una sola pieza, con lo que la tarea de atornillado y conexionado queda eliminada. Al final del brazo hay un contrapeso con una escala en gramos, que más adelante explicaré como usar, y un rueda ajustable para el antiskating, que sirve para corregir la fuerza centrípeta que sufre la aguja y evitar saltos, también luego explicaré cómo usarlo. El brazo se inmoviliza empleando primero la pieza elevadora del brazo, que se acciona con una palanquita y luego fijándolo con una abrazadera de plástico que lo fija a la pieza de posición de reposo, en la parte más exterior de su oscilación.
- Patas: parece algo simple pero no lo son tanto. Las patas de los platos son regulables en altura de manera individual (por rosca) y es importante que estén bien reguladas para que el plato esté en un plano horizontal, algo que se puede comprobar con un sencillo nivel de burbuja o con una canica. Más veces de las que creemos los platos están ubicados sobre mesas inclinadas o combadas, y regular las patas es la solución.
- Adaptador para singles antiguos de 45RPM: los singles de 45RPM y 7” de diámetro tienen un agujero central mucho mayor, puedes usarlos empleando este adaptador que tiene su propio hueco en la parte superior izquierda del plato para que no lo pierdas.
- Cable RCA: por aquí sale la señal de audio, debe ser conectado a una entrada phono en el mixer. En los Technics está soldado directamente a la placa, así que no le pegues tirones, en otros platos dispones de conexión y puedes poner tu propio cable. Mucha gente se queja de que el cable soldado de los Technics es muy corto, pero realmente no es buena idea tener una señal de tan pocos milivatios (es la señal que sale de la cápsula, recuerda) circulando por mucho tramo de cable, ya que cuanto más largo es el cable más señal perdemos y empeora la relación señal/ruido a la hora de amplificarla en el previo phono del mixer.
- Cable de tierra: normalmente en todos los mixers tiene una tuerca a la que ajustar la toma de tierra.
Hemos visto en este apartado las diferentes partes de un plato y sus funciones basándonos en el Technics SL-1200MK2 y sus variantes, pero como he dicho al principio del artículo hay otros modelos de plato modernos que han mejorado y añadido funciones. En Hispasonic se publicó un artículo sobre alternativas a platos Technics en los que se repasan los modelos más significativos y los controles y funciones diferentes que se pueden encontrar. Puedes consultar el artículo en este enlace.

Calibrar correctamente un plato

Antes de comenzar a usar un plato es conveniente calibrar correctamente el brazo del plato, ajustando su altura, contrapeso y control de antiskating. Hacer esto es fundamental para obtener la mejor calidad de sonido posible y la menor cantidad de saltos de aguja. Si un plato no está correctamente calibrado la aguja puede ejercer demasiada fuerza sobre el vinilo (o demasiado poca) causando un mal sonido, la aguja saltará fácilmente al manipular el vinilo o ante cualqiuer pequeña vibración, dando al traste con la actuación o grabación. Las explicaciones a continuación están pensada para un plato Technics:
Paso 1: ¿El plato está plano? Ya lo he explicado antes, las patas son regulables y sirven para que el plato esté totalmente plano con independencia de la inclinación de lo que tenga debajo.
Paso 2: ¿La cápsula está bien montada? No basta con atornillar y conectar la cápsula al portacápsulas, hay que montarla bien alineada. Con los Technics viene una pieza de plástico blanco en forma de L en la que insertar horizontalmente la parte trasera del portacápsulas y comprobar que la posición de la aguja coincide con la punta del instrumento de plástico si lo miramos de perfil, y con el centro de la pieza si lo miramos de frente. ¿No coincide? Pues ajusta bien los tornillos hasta que sí.
Paso 3: ¿Es correcta la altura del brazo? La altura del brazo se controla desde un control giratorio en la base de sujección del mismo, es un aro de de plástico de color negro con una escala alrededor. Para poder girarlo primero hay que quitar el seguro (una palanca plana con la inscripción “Lock” en el borde de la base) y después coger firmemente con las yemas de los dedos el aro negro y girar. Technics incluye en sus manuales una escala para regular la altura del brazo según los milímetros de altura de la cápsula, pero he encontrado esa escala altamente inservible por la variada forma de las cápsulas. La mejor forma es a ojo, y nada tan sencillo como colocar la aguja sobre un vinilo y mirar lateralmente el plato con los ojos a la altura del cuerpo del plato. Si el brazo está paralelo al cuerpo del plato, es que la altura es correcta. Y si no es que hay que subirlo o bajarlo.  
Paso 4: ¿Está bien contrapesado mi el brazo de mi plato? El brazo se contrapesa con el peso que hay en el extremo opuesto a la cápsula. Para hacerlo correctamente, pon primero el antiskating a 0, suelta la sujeción del brazo y baja la pieza elevadora, con el brazo libre gira el peso adelante y atrás hasta que consigas dejar el brazo en perfecto equilibrio. El punto de equilibrio es el punto 0, así que cuando lo tengas así gira únicamente la escala de delante del peso (no toques la parte de metal) y pon el cero en la parte superior, de manera que coincida con la marca negra pintada sobre esa parte del brazo. Ahora que lo tienes a 0 debes darle gramos para contrapesar (girándolo en sentido contrario a las agujas del reloj según miras de frente la escala) la cantidad depende de lo recomendado por cada fabricante de cápsulas (que es lo que está en el otro extremo), así que consulta la documentación que acompaña la cápsula. La cifra que te interesa está especificada en gramos y suele aparecer como Tracking Force o Trackin Pressure. Si en lugar de una cifra exacta te dan un rango, emplea el punto medio del rango.
Paso 5: ¿Está el antiskating haciendo su trabajo? Si a pesar de haber calibrado correctamente el brazo tienes muchos saltos de aguja quizá el control de antiskating no esté bien ajustado. Este control sirve para corregir el exceso de empuje que surco del disco realiza sobre la aguja. Lo normal es ajustarlo a una cifra similar a la colocada en el contrapeso del brazo.

Elección del tipo de cápsula

Otra cuestión importante es el tipo de cápsula a elegir para los platos. Existen varios fabricantes populares, entre los que destaca Ortofon, Stanton y Shure. Cada fabricante comercializa diferentes modelos a diferentes precios, algunas destinadas a DJs de club y otras a DJs de turntablism. El mejor consejo a la hora de comprar es que elijas unas que el fabricante tenga catalogadas para tu actividad (club o turntablism) y dentro de esa categoría las mejores que puedas pagar. Normalmente cuanto más pagas, obtienes unas cápsulas que dan una señal eléctrica más alta, que va de 5 a 10mV aproximadamente, y una mejor respuesta en frecuencias especialmente en la parte alta, llegando entre 18k y 20k. Cuanto más pagues más arriba estarás en ambos rangos. En cuanto a comprar cápsulas para montar en portacápsulas y comprar sistemas de una pieza, la cosa es una opción personal. En fabricantes que fabrican el mismo modelo como montable y como de una pieza, el sonido habitualmente es el mismo. La diferencias son la estética por un lado, hay gente que prefiere mantener el portacápsulas original del plato y a otros les gusta el aspecto de los sistemas de una pienza, y el ahorro de tiempo por otro lado si eliges un sistema de una pieza ya que no hay que montar, conectar ni alinear la cápsula como en el otro sistema, aunque ese ahorro se paga porque los sistemas de una pieza se pagan. También hay que indicar que algunos fabricantes solo fabrican determinados modelos únicamente el formato de una sola pieza.
Respecto al tipo de aguja, encontrarás con aguja en elíptica y esféricas. Las elípticas suelen ser las más caras, ofrecen un sonido más fidedigno ya que por su forma encajan mejor en el surco y por tanto “leen” mejor sus variaciones, mientras que las esféricas encajan un poco peor. Pero, es cierto que las elípticas producen una mayor degradación de todo el surco del disco, mientras que las esféricas, aunque también producen degradación, no lo producen a todo el surco por igual. También es cierto que la degradación producida por las elípticas es más lenta a pesar de ser más “total”, mientras que las esféricas degradan un poco más rápido. En resumen, las agujas elípticas ofrecen por más dinero el mejor sonido con una degradación lenta y generalizada del surco, mientras que las esféricas ofrecen por menos dinero peor sonido con una degradación de parte del surco algo más rápida.

Manipulación del vinilo

El vinilo debe manipularse con cuidado. Parece una contradicción el ser cuidadoso pero a la vez ir con prisas en la cabina sacando y guardando discos, con práctica se llega a conseguir. Intenta mantener los vinilos limpios con poco polvo (pásales un trapo suave) y manipúlalos con las manos limpias lo más limpias que puedas, la sucidad o sudor de las manos se acumula en los surcos y hace que suene peor. Si tus discos están realmente sucios puedes limpiarlos con una esponjita desmaquilladora (ojo, un disco desmaquillador de algodón no es lo mismo) y una gotita de lavavajillas concentrado disuelto en agua, acláralo bajo el grifo y ten cuidado durante todo el proceso de no mojar la pegatina central o la estropearás. Puedes dejar el vinilo secando en un escurreplatos. Jamás dejes vinilos al sol, o tendrás algo parecido a las galletas onduladas pero más grande y de color negro.
Si al colocar el vinilo en el plato observas que el agujero central del vinilo tiene mucha holgura con el eje del plato, puedes corregirlo para que al manipularlo no golpee contra el eje y el golpe haga saltar la aguja, para ello puedes cortar una tira estrecha (sobre 0,5cm) y alargada (sobre 2cm) de papel para pegatinas o usar pequeñas etiquetas adhesivas (Apli, por ejemplio), pasa la tira adhesiva por el agujero central y dóblala pegándola sobre cada lado del vinilo, eso hará que el agujero se estreche un poco y eliminará la holgura.
Trata de colocar la aguja sobre el plato siempre con suavidad, sujetando el portacápsulas por la patilla lateral. Si dejas caer el brazo sobre el vinilo, el brazo puede hasta rebotar y picar o rallar el vinilo, y la aguja también puede deteriorarse. Cuando manipules el vinilo durante su reproducción para frenarlo totalmente, o hacer movimientos de scratch adelante y atrás, usa las yemas de los dedos poniéndolas en la parte más externa del vinilo, no hagas excesiva fuerza porque no es necesario.
Respecto a técnicas para frenar o acelerar el vinilo para hacer beatmatching hay técnicas para todos los gustos. Para frenar hay gente que toca muy suavemente el borde del vinilo, otros tocan directamente la bandeja giratoria, otros agarran con fuerza del eje central hasta que notan reducción de velocidad, también los hay que frenan ligeramente el vinilo con las yemas de los dedos en la parte de la pegatina. Para acelerar el vinilo tenemos prácticamente las mismas técnicas pero al reves, empujar un poco el borde del vinilo siguiendo su movimiento, empujar un poco la bandeja giratoria, forzar un poco el giro desde el eje, empujar con las yemas de los dedos ligeramente en la parte de la pegatina… hay que probarlo todo para saber que respuesta a tus movimientos tendrá el vinilo. También piensa que hay distinta respuesta cuando el vinilo corre a 33RPM que a 45RPM, y que tampoco reaccionan igual vinilos de diferente peso, ya que se fabrican con pesos entre 120 y 200 gramos, siendo 150 el peso más común. Es importante destacar que hay gente que hace beatmatching sin tocar el vinilo, únicamente manipulando el control de pitch, aunque lograr esa técnica requiere mucho entrenamiento.
Sobre técnicas para mezcla con vinilos explicadas en detalle, próximamente publicaremos un tutorial al respecto.

Sistemas timecode

Actualmente, varias empresas de software ofrecen una solución que combina hardware y software para permitir a los DJs pinchar música en formato digital almacenada en un ordenador empleando sus platos como medio de control. En estos sistemas el DJ pincha con un vinilo que en lugar de música contiene una señal portadora en la que va codificada una información binaria de posición, concretamente la posición de la aguja en el surco del vinilo. Esta señal se conoce como timecode o código de tiempo. Esta señal se transmite a un interfaz de audio, que digitaliza la señal y la envía al software de control, que reproduce la música en el punto exacto que interpreta de esa señal. Serato Scratch Live y Traktor Scratch Pro son actualmente las dos plataformas más populares para esta forma de pinchar, y además emplean un sistema cerrado que obliga al DJ a usar un hardware de audio fabricado o autorizado por ellos en su software. Otras compañías con menos penetración comercial como Mixvibes o Atomix también comercializan sistemas timecode, aunque permiten emplear cualquier hardware de audio.
Sobre el timecode se publicó en Hispasonic un reportaje monográfico que seguramente resolverá casi cualquier duda que tengas al respecto, puedes leerlo aquí. 

Notas finales del autor

A pesar de que he pinchado con vinilo, algunos de los datos técnicos empleados para la elaboración del artículo han sido buscados exprofesamente porque los desconocía, así que puede haber algún error. Son bien recibidas las correcciones técnicas realizadas desde un punto de vista constructivo.

Agradecimientos

Quiero agradecer al hispasónico y moderador de foros Zitro toda la información sobre platos y vinilos que ha divulgado en la red desde hace años. Algunos datos del artículo parten de ayudas suyas en foros o de textos que ha distribuido libremente. Zitro no ha colaborado directamente en el artículo, pero no hacía falta, al buscar muchas veces datos aparecían cosas escritas por él.
También quiero agradecer a DJ Tedu, turntablista campeón de España de DMC, y desconozco si será hispasónico. DJ Tedu tampoco ha participado directamente en este artículo, pero realizó hace años algunos videos tutoriales que se distribuyeron libremente por internet de los que he podido extraer también información de utilidad para realizar el artículo.

Artículo publicado en www.hispasonic.com